Héctor Lavoe - El día de mi suerte
Dale Lavoe…
Miguel Ángel Carreño (Micky), apodado como el hombre de goma lo conocerá mucha gente de mi edad por ser uno de los integrantes de formaciones revival de los sesenta y setenta donde cantan canciones que cuesta desenpolvar. Pero ojo con este hombre, en sus años mozos tenía una banda llamada Micky y los Tonys que hacía un pop garagero de cuidado y que debutaron en 1960, que ya ha llovido desde entonces. Micky hacía de sus interpretaciones algo único y delirante, el ritmo estaba en su cuerpo y quería contagiar ese sentimiento al respetable. Micky ha vuelto a la actualidad musical firmando un disco con jóvenes músicos como Dr Explosion entre otros. Grande Micky, historia viva del pop-rock del país. Ahí van dos perlas de su época con los Tonys.
Atención al solo de guitarra que se marca la guitarra, como si fuera el mismísimo George Harrison.
Muy recomendable leer su biografía y escuchar algunas de sus canciones en en La Fonoteca.
Parece mentira que a escasos 8 kms de Mataró pueda haber un lugar con unos colores tan vivos, un lugar lleno de vida donde el tiempo parece ir más despacio que en la caótica ciudad. Esta tarde estuve paseando por las inmediaciones de Sant Vicenç de Montalt. Primero estuve en un par de urbanizaciones de alto standing, a curiosear más que nada. Una de ellas se llama Supermaresme. Un nombre horrible que deja claro el rollo que se traen. Se podía comer en la misma acera, farolillos por todos lados, campos de cesped perfectamente segados, aceras que parecían el camino feliz, como el camino de balsosas amarillas del Mago de Oz. Casas de película con jardines de película, pistas de tenis para los vecinos, de padel… todo vigilado con videocamaras. Sólo me encontré a una señora andando por la calle. ¡Sola a esa mujer! a nadie más, y eso que el tiempo era bueno, empezaba a refrescar para ir en moto pero era ideal para pasear.
Después fui por primera vez a Sant Vicenç de Montalt que aunque parezca mentira, nunca fui al casco urbano de este pueblo maresmenc. Dejé la moto aparcada y pillé mi mochila para dar una vuelta. Parecía el malogrado José Antonio Labordeta con mi mochila a cuestas como un colegial. Con las manos enfundadas en los bolsillos de mi chaqueta de capucha. El verde del los árboles y las plantas era muy verde, y el blanco de las casas muy blanco. Todo era perfecto, todo estaba inmaculadamente limpio y bonito. Podía ver a través de los ventanales de algunas casas antiguas de pueblo como los abuelos pasaban el rato sentados en la mesa de su salón mientras los nietos dibujaban garabatos sentados de rodillas. Pero era el silencio lo que me llamaba poderosamente la atención, qué silencio, qué paz, ni un alma por aquellas callejuelas. Hasta que no llegué a la calle principal, la que lleva al ayuntamiento que no empecé a ver a gente andar de aquí para allá. La iglesia de la vila es normalita, está restaurada y se nota que no hace mucho que la pintaron. Un boquete en la fachada me llamó la atención. Al fijarme con más atención vi que habían dejado un proyectil incrustado en la fachada de la iglesia, seguramente de la guerra civil. Huellas de un pasado no tan lejano. Me harté de sacar fotos, me distrae. Otro día visitaré el pueblo de al lado, seguro que el paseo merecerá la pena.

Seguimos despidiéndonos de gente. Ha muerto mucha gente ilustre que en mayor o menor medida, habrían merecido un pequeño recordatorio en este Jergón. No le dediqué un post a Antonio Vega, con los momentos que me han proporcionado sus canciones, creo que tampoco le dediqué nada a Fernando Fernán Gómez, una persona inolvidable dentro y fuera de los escenarios.
A lo que iba, que ayer murió Manuel Alexandre, uno de los últimos grandes actores del cine español, con más de 300 películas en su haber, en activo hasta los 92 años, ahí es nada. Son muchas, muchísimas las películas en las que ha participado, casi siempre como el eterno secundario. Ha participado tanto en la mayoría de las grandes películas de la época, como en películas infantiles como las de Parchís, o casi desconocidas como “Los días del pasado” de Mario Camus donde Marisol tiene su primer papel como Pepa Flores. Hace un par de años escribí una reseña de la película comentando el papel de Alexandre.
Del vídeo que dejo a continuación, un fragmento de la película de José Mª Forqué “Atraco a las tres”, sólo queda un actor con vida (Alfredo Landa, y cómo está el hombre), el resto están todos muertos. El ciclo se está cerrando para una época irrepetible del cine español.
Anoche por fin pude ver entera la última película de John Huston, Dublineses, la adaptación cinematográfica de uno de los cuentos de James Joyce, “Los muertos”. Llevaba tres noches seguidas intentando verla por la noche en la cama, pero acababa durmiéndome. La historia cuenta una cena familiar celebrando la epifanía (presumiblemente el día 6 de enero) donde se retrata la vida de aquellos irlandeses de la época, la historia no tiene más. El final de la película da que pensar, como le hace pensar al protagonista, del devenir de la vida, y de la muerte. Creo que necesitaré verla más veces más adelante para apreciarla en su justa medida.
Y saltando de tema en tema, me viene a la cabeza el tema “Año nuevo” de Vetusta Morla, donde hablan precisamente de este tema, de recordar a los que están y a los que estuvieron al concluir el año, recordar a los vivos y a los muertos. Creo no equivocarme si digo que los Vetusta se inspiraron para esta canción con el relato de James Joyce (Los muertos), o con la adaptación de Huston para el cine rebautizada como Dublineses. Aquí se puede escuchar el tema, perfecta para año nuevo, para hacer valance del tiempo pasado y del que vendrá.
Nota: Hasta en este tributo te he relegado como secundario, perdóname Manuel.
Parece que se va a convertir en una costumbre que el día de las fuerzas armadas, el día de la hispanidad, abucheen al presidente del gobierno en el susodicho desfile de marras. Y lo hacen con toda la razón del mundo, y más deberían de abuchearle y de pitarle. En mi trabajo, como en principio en el de la mayoría de la gente, si haces algo mal, no por accidente, sino algo mal porque en su momento no lo hiciste todo lo bien que se podía hacer, si se descubre el pastel, lo pagas, de alguna manera lo pagas. O enmendando el desaguisado o dándote el alto mando una patada democrática en tus reales posaderas, y con razón. (sigue…)
Murió Solomon Burke, el rey del rock & soul. En los últimos años volvió a ser actualidad al homenajearle un puñado de estrellonas de la música que adoraban su música, lo recuerdo sentado en un trono, inmensamente gordo y calvo, pero con una voz impresionante.No tuve el gusto de conocer su discos todo lo que me habría gustado. Pero siempre es unbuen momento para ponerse a investigar. De momento ahí va un pequeño recordatorio de este titán del soul.
Aquí en España tenemos el caso de Rocío Durcal que después de tener una carrera exitosa en España con canciones de pop ligero, por llamarlas de alguna manera, probó suerte en Mexico con las rancheras y resulta que triunfó tanto que el pueblo mexicano acabó queriéndola como si fuera una mexicana más, una de las más grandes cantando rancheras.
Recientemente descubro que Linda Ronstadt, cantautora que se mueve entre el country y el rock, el new wave y música folk, resulta que tiene una carrera bastante reconocida como cantante de rancheras. Dicen que cuando empezó a cantarlas ni siquiera dominaba mucho el español y tuvo que aprendérselas tal cual. Soy fan de las rancheras bien cantadas, con sentimiento y Linda cumple los requisitos para que me guste, para muestra un botón. Espero que te guste compare.
Y aquí su faceta rockera. ¡Esto si que es una artista polifacética!
Todo el que me conoce bien sabe que tengo predilección por Kevin Johansen. Su música es un oasis donde dejarse caer para poder reponer fuerzas. Beber un poco de alegría, un poco de ternura, una sana ironía… Este es uno de mis temas preferidos de su disco Logo, lo canta a duo con Andrea Echeverri de Aterciopelados. Y como la cosa va de compartir, la comparto con mis amigos. Esta va para ti. One Little Joy.
El pasado martes asistimos al concierto de presentación en la sala Apolo2 de “Todos los días sale el sol”, el disco de debut de los tarraconenses Bongo Botrako, un septeto capitaneado por Oriol Giné “Uri” que compone y canta todas las canciones respaldado con los coros y freaseos de sus compañeros. Bongo Botrako vienen pisando fuerte, como lo hicieron en su momento La Pegatina, que en poco tiempo consiguieron una legión de seguidores que iban de pueblo en pueblo, de fiesta en fiesta para ir a verles. No en vano, el disco cuenta con colaboraciones como la colaboración de Rubén y Adrià de La Pegatina cantando en una de sus canciones, o gente como Costo Rico o Color Humano o los potentes Che Sudaka. Canciones alegres, optimistas, reivindicativas cuando se tercian, siempre festivas, haciendo un cóctel de sonidos muy amplio como vienen ofreciéndonos muchos grupo de la fiesta y la rauxa. Ska, reggae, punk-rock e incluso algunas pseudorumbas (versionaron un tema de Gato Pérez) con tintes tropicalistas. Le pusieron ganas, vaya si le pusieron. Se entregaron a la causa, la fiesta, y el público se entregó a ellos, un intercambio de energía muy saludable para mandarlo todo a freír espárragos por un momento y dejarse llevar por la fiesta buenrrollista de esta nueva banda. Uno de los temas que se desmarcan de su sonido fusión es “De bar en bar” un tema que bien lo podría haber firmado Muchachito Bombo Infierno. Muy buena.
Está claro que la sombra de Mano Negra es alargada, recordando también a The Specials en sus momentos más skatalíticos. A decir verdad, esta fórmula está ya muy manoseada, no innovan nada, pero la chavalada sigue entregándose con pasión porque son canciones sencillas y fiesteras como la canción que da título a su nuevo disco, “Todos los días sale el sol”, una canción pegadiza a más no poder. Tienen programada una extensa gira para otoño e invierno que les llevará por diversos puntos del país llevando por bandera su invitación a la fiesta sin complejos.
Su myspace: www.myspace.com/bongobotrakoLas fotos son de Soraya Diebra. Pronto podréis ver la galería entera de fotos que hizo, muy buenas todas, en Audiokat, y seguramente estas cuatro líneas también.
Os Mutantes es el grupo más influyente de rock progresivo/psicodélico tropicalista de Brasil. A mediados de los sesenta se hacían acompañar de las colaboraciones de Gilberto Gil y Caetano Veloso, mayores que ellos y en aquel momento más conocidos por el gran público. El grupo estuvo en activo desde el 66 al 78. El grupo lo formaban Rita Lee y los hermanos Arnaldo Dias Baptista y Sergio Dias. Rita Lee salió del grupo en el 72, después Arnaldo por problemas con las drogas, quedando al frente su hermano Sergio. Después de muchos años, volvieron a reunirse Arnaldo y Sergio para cantar los éxitos de Os Mutantes, pero en esta ocasión sin la participación de Rita Lee que declinó la oferta cortesmente. En este vídeo se puede ver a Sergio Dias tocar uno de los hits de Os Mutantes, A minha menina, junto a jóvenes músicos. El vídeo es del año pasado y es chulo chulo.
Y aquí uno de mis temas favoritos de de Os mutantes, “Baby” cantado en inglés por Rita Lee. Pero aquí puedes escuchar la versión en portugués cantado por Sergio Dias.
Interesante artículo en EFE EME de la vuelta de Os mutantes
Parece que ahora sólo me de por el cine con tanto post cinéfilo, pero las cosas salen así. Hace unas semanas descubrí por casualidad el documental “Voces en imagenes” de Alfonso S. Súarez, donde recogen las impresiones de los dobladores que ponen la voz a nuestros actores favoritos, incluso a los que no lo son. El dilema de si deben seguir doblándose las películas extranjeras o no no sabría posicionarme, pero sé que en la mayoría de los casos hacen un trabajo excelente y contribuyen de alguna manera a fomentar el castellano gracias a un medio tan popular como es el cine. Es por eso que si lo hacen tan bien, no me parece mal que sigan doblándolas. Aunque a veces me guste ver películas en versión original subtítulada.
Os dejo los dos vídeos que pertenecen al documental, seguro que os resultará muy interesante.
Anoche vi por fin Scarface (Caracortada), siguiendo la estela del ciclo de pelis de Brian de Palma. La película es violenta de cojones, mira, ya se me pega la forma de hablar que se gastan en esta película. Al Pacino nuevamente borda el papel de mafioso histriónico interpretando a Tony Montana, un homicida en potencia vanidoso y celoso como pocos. El film respira un aire ochentero mafioso de Miami a más no poder. El final es estratosférico, peliculero como pocos. Todavía tengo que decidir si me gustó la peli o no, no lo tengo claro del todo.
Hace unas semanas vi dos películas de John Huston realmente buenas, me las recomendó Iago habiéndolas incluido en su lista de películas que más le gustaron o que recuerde siempre. Las películas en cuestión son “La noche de la iguana” y “El tesoro de sierra madre”. La primera es del 64, y me parece una película algo atípica y con unos personajes muy interesantes que le dan profundidad a la historia. Es una adaptación de una novela de Tennessee Williams y la verdad es que se nota la mano de un dramaturgo. Richard Burton hace el papel de un reverendo que le da un punto filipino y espanta a sus feligreses. La iglesia lo aparte de su rebaño y decide buscarse la vida como guía turístico en Mexico. Está lleno de miedos, igual que el resto de personajes de la historia, una institutriz con claros sentimientos lésbicos, una chica del grupo de turistas que lleva el reverendo Shanon que provoca a éste constantemente en busca del morbo de hacérselo con un hombre de la iglesia. Una antigua amiga de Shanon (Ava Gardner) que acaba de enviudar y que sacia su apetito sexual con unos mulatos que están todo el día dándole a las maracas… una mujer (interpretado por Deborah Kerr) de lo más peculiar que se hace acompañar de su abuelo, el poeta en activo más viejo del mundo. Si os gustan las películas con buenos guiones, buenos dialogos, con chicha literaria, esta es vuestra película.
El tesoro de Sierra Madre es un clásico del cine clásico, valga la redundancia, es del 47 y la protagoniza Humphrey Bogart espléndido, Walter Huston, el padre del propio director John Huston y Tim Holt cerrando el trio de protagonistas. Walter Huston se llevó un oscar como mejor actor de reparto, Holt también está muy bien, pero Bogart consigue meterse en el papel de ser ruin, consiguió que lo odiara. Eso es una buena interpretación, que te despierte sentimientos, en este caso de odio, es creíble. Curiosamente también se situa en México, Fred y Curtin después de pasar penurias y ver el poco futuro que tienen en esas tierras, deciden embarcarse junto a un viejo buscador de oro (Walter Huston). La historia te va enganchando poco a poco, es de aventuras pero también tiene su drama y sus puntos cómicos. La fotografía es muy buena para ser de 1947. Grandes interpretaciones, buena historia, mejor realización. Una película para disfrutar del buen cine.
Y si hablamos de disfrutar de cine, tenemos que hablar también de John Ford, el gran director de westerns. Centauros del desierto, protagonizado por un John Wayne en su mejor momento y con el desierto de Arizona como telón de fondo, espectáculares las montañas rocosas, el inmenso desierto…

Centauros del desierto me parece uno de los mejores westerns que he visto, pero resulta que tiene algo más, tiene su drama. Ford muestra muchas más cosas que una simple película de vaqueros, explica las interioridades de sus personajes, sobre todo el personaje interpretado por John Wayne, Ethan, un ex militar confederado que no se siente de ninguna parte y que debido a un trágico suceso pierde más aún el norte y se enfrenta así mismo. En la película aparecen indios, malos de turno, personajes simpáticos, otros locos, otros entrañables… si te fijas bien, esta peli sentó las bases para muchas películas de aventuras, usando muchos novedosos recursos cinematográficos con gran maestría, no en tiendo mucho de tecnicismos, pero está hecho con clase. La disfruté mucho, los actores son todos muy buenos también, el personaje de Ethan (John Wayne) me resulta tan familiar…un hombre hecho así mismo pero en continuo conflicto consigo mismo a la vez. Cuando veo películas tan bien hechas, que te enganchan, que te muestran cosas de interés sólo puedo decir; Qué grande es el cine.
Érase una vez un motorista que iba sin rumbo definido por las calles de la ciudad. De paquete llevaba un cochinillo jabalí. Éste había tomado como rehén al desafortunado motorista. Le apuntaba con un cuchillo jamonero, el mismo cuchillo con el que filetean a sus compañeros, el mismo con el que matan de un tajo en el cuello a sus camaradas, muriendo irremediablemente desangrados. Aquel cochinillo de jabalí era una mezcla entre el cochinillo de granja y mezcla de jabalí. Se crió por las inmediaciones de Collserola, alimentándose de los desperdicios de los vecinos. Lo que nadie supo explicar es cómo pudo desarrollar tal intelecto, tanto como para adoptar muchas de las costumbres de los humanos. Se culturizó, mejor dicho, se humanizó leyendo suplementos dominicales, libros escolares y demás despojos que tan cívicamente los humanos tiran en la montaña como si fuera aquello su vertedero particular. (sigue…)
Gran concierto el de Raimundo Amador en el Piano Blau (Granollers). Noche de flamenco y blues en toda regla.
El formato de la banda era algo atípico, el Lin a la guitarra y a las percusiones, Álvaro tocando el piano endiabladamente bien y Raimundo Amador a la guitarra eléctrica y a la flamenca. No hacía falta más gente, se bastaban ellos solos para meterse el público en el bolsillo. Álvaro se marcaba unos duelos al piano de tú a tú con Raimundo a la guitarra, un toma y daca, llenaba muchos espacios con su piano y hacía solos infinitos. Lin por su parte acompañaba bien al cajón y con la segunda guitarra, pero sobre todo donde se crece es cantando algunas de las canciones del repertorio donde sale todo el arte que tiene, que es mucho.
Como decía, este formato reducido sonaba a gloria bendita, tocó el “Gitano de Temporá”, tocó numerosos temas de Pata negra como el “Blues de la frontera” o el “Blues de los niños” muchos de ellos instrumentales, una locura, un vaivén de notas. Tocaron “Camarón” que Raimundo le dedicó a Cathy sabiendo que ella es fan a muerte de Camarón, hicieron una versión de los Allman brothers, otro de un famoso baterista que no recuerdo pero el tema era buenísimo… pero uno de las versiones más sorprendentes fue un tema de Triana que cantó el Lin. Emocionante. Una de las más coreadas sin duda fue el reggae “Ay que gustito pa mis orejas” que cantó el público con fervor. Otro tema que le tengo especial cariño es el “Lunático” de Pata Negra también, la cantó el Lin y la bordó, la bordaron todos. Cayeron también el “Pata Palo” y el famoso “Bolleré” que compuso Cathy y popularizó Raimundo. Cathy salió a cantarla junto a él. Fue un bonito broche para el final del espectáculo.
De vuelta al backstage, me quedo un rato para saludar. Les enseño las fotos que he hecho del concierto, les gusta mucho, a Cathy en especial unas donde salen juntos en el escenario, a Raimundo en cambio le encantan las movidas, las borrosas, dice que los fotógrafos profesionales juegan con esos efectos, que están guapas también éstas. Les hago más fotos en el backstage. Y con la tontería me quedé un buen rato entre dimes y diretes. Hablamos de Los enemigos y la banda sonora que hicieron para una peli, de Jimi Hendrix, de los conciertos que están preparando con Cathy, del respeto por las personas, la consideración, incluso de la bebida que se ha inventado Raimundo, los “tuneaos”, un rebujito de cerveza con y sin alcohol.
Y no sé qué más decir, el concierto me gustó mucho, y conocerlo también. Gracias a Raimundo y compañía, y a Cathy por presentármelos. ¡Vivan las noches de flamenco y blues!
Hace un par de noches vi la famosa película Carrie, de Brian De Palma, basada en la novela de Stephen King, una de las novelas más censuradas en EEUU y en otros países. La verdad, con lo influenciables que pueden ser, me creo que podría ser una mala influencia para los jóvenes estudiantes y que quisieran emular algo parecido, pero claro, si empezamos a censurar…
No he leído la novela, así que me basaré en la película que he visto. Sissy Spacek, la actriz que encarna el papel de la joven e inadaptada Carrie es bella e inquietante a la vez. También aparece un jovencísimo John Travolta haciendo el papel de chuleta del instituto (típico en él) que se junta con la chica popular (un poco guarilla ella) de turno. Carrie es la cabeza de turco de todas las bromas que hacen sus compañeras, es tímida, reservada y desconoce muchas cosas en parte por la nefasta influencia de su madre, una desiquilibrada obsesionada con Dios y el diablo y todo lo referente a la religión. La película es bastante explícita en escenas de desnudos, sexo y la crueldad de los adolescentes. La sombra de la venganza que planea en Carrie es peligrosa, de ahí que censurasen la novela. (sigue…)
Hacía tiempo que no destripaba una película. La cosa consiste en contar resumidamente la película con apreciaciones algo hilarantes y desvergonzadas. Yo por lo menos aviso, el que no haya visto la película y no quiere que le chafe el argumento, por favor, que no siga leyendo este post. Algo parecido me pasó leyendo en la ficha de wikipedia el argumento de “El tesoro de sierra madre” de Jon Huston y leyendo, leyendo, me chafó la película, lo contaron todo sin avisar. Malditos. Avisados quedais.
CARRIE
Carrie White es una chica de que sufre el maltrato físico y psicológico de la desequilibrada de su madre, obsesionada con la religión y el pecado carnal y sufre también las bromas de sus compañeras de clase, incluso de algunos profesores. Todo empieza a cambiar cuando le llega su primera mentruación mientras se duchaba en las duchas del instituto. Este hecho no tendría nada de raro si no fuera porque Carrie tiene 17 años. Aterrorizada al ver la sangre se abalanza a sus compañeras en busca de ayuda al no saber qué le estaba ocurriendo.
A partir de ahí empieza a desarrollar poderes telekinéticos, puede mover las cosas con la fuerza de la mente. (sigue…)
Mi moto no arranca, no sé exactamente qué es lo que falla, espero que sea la bujía, que sólo haya que limpiarla. Llevo ya demasiados días arrancando la moto a la carrera por las calles de Mataró. Si veis a un loco por la ciudad correteando montado en su moto esperando despegar, ese seguramente seré yo, u otro pringadete que se resiste llevar la moto al taller.
Editando: Atrás quedaron mis despegues a lo gran héroe americano, le cambié la batería, ahora funciona a las mil maravillas, me agencié un buen casco, encargué una maleta para llevar cosicas para darle un uso más polivalente a la moto, ¡y ya sólo me faltará una buena chaqueta motera para el frío!
Estos últimos días el tiempo está algo inestable, días nubosos y grises, pasados por agua. Hoy es un día de esos, empezó con un tímido sol para nublarse y acabar con una tormenta típica de finales de verano. No sé si será que es lunes o que el día es gris, pero me parece un día de lo más gris. Ando escuchando les cançons tel-lúriques del cantautor solsonés Roger Mas. Canciones de otoño para días cerrados. Antes los otoños palpaba los síntomas de esta estación de tonos ocres y temperaturas más suaves.
Me duele la cabeza, me suele pasar cuando una borrasca amenaza sobre nuestras cabezas. Acabo de ver un programa nuevo de la tv3, el convidat, donde Albert Om pasa un fin de semana con Andreu Buenafuente (que cada vez me cae mejor), primero en su casa de Barcelona y luego en la casa que tiene su pareja (la Silvia Abril) en Cabrera, el pueblo al que estos últimos días he visitado en mis rutas con la bici. El otro día pasé por el pueblo de Cabrils que igual que Cabrera, gozan de la tranquilidad de vivir en las faldas de las montañas de la costa, a dos pasos de todo. Las urbanizaciones que rodean el pueblo de Cabrils tienen algunas casas fastuosas, mansiones que se construyen en terrenos escarpados en busca de la mejor vista panorámica al Mediterráneo. Estuve más de una hora intentando subir a la montaña que subieron el Andreu, la Silvia y el Albert que separa un pueblo de otro. El último tramo había que ir a pie. Si no me equivoco, debí pasar bien cerca de aquella casa que tienen en Cabrera, justo cuando a mi cámara se le acabaron las pilas y decidí dar por concluida la excursión.
Me voy por las ramas como siempre, com els micus. Quería decir que me dan un poco de miedo los días insipidos, donde parece que no ocurren cosas ni buenas ni malas, más bien indolentes, de lienzos en blanco esperando ser pintados. A ver si mañana me llega la inspiración y lo veo todo de otra manera, como si fuera el preludio de lo que está por venir.

Acabo de ver la película documental de Wim Wenders sobre la Buena Vista Social Club, aquel conjunto que de veteranos soneros que con la inestimable ayuda de Ry Cooder saltaron a la fama mundial a finales del milenio. La película además de mucha música, tiene una gran carga sentimental, los viejos soneros, esos músicos, muchos de ellos octogenarios eran la leyenda viva de la música cubana, y antes de que Ry Cooder los reuniera a todos para grabar un disco en el 96, estaban la mayoría medio olvidados, como Ibrahim Ferrer o el genial pianista Rubén González que ni siquiera tenía ya piano para seguir tocando. Increíble.
En el documental se puede ver el ambiente de las calles de la Habana, una ciudad que se cae a cachos, única en el mundo puesto que prácticamente sigue igual desde hace más de 50 años, 50 años chico, el mundo ha cambiado a una velocidad de vértigo en 50 años, ellos no. Compay Segundo relata como le liaba a su abuela los puros cuando tenía apenas 5 años. Fíjate chico, echa cuentas, ¡llevo fuando 85 años!. Decía bromeando. Otra imagen que me ha gustado mucho es ver a Rubén González en un edificio enorme tocando el piano mientras unas niñas entrenaban haciendo gimnasia rítmica y los niños hacían esgrima. Como después se juntaban todos los niños alrededor de él y bailaban al son de sus notas. Ibrahim Ferrer, uno de los descubrimientos de Ry Cooder, el Nat King Cole cubano, era entrañable también, invitando al equipo de filmación a su humilde casa, mostrando a la cámara el santo al que le reza y al que le ofrece un poco de ron y presentes varios para que cuide a los suyos. Otro momento digno de ver es cuando viajan a Nueva York a tocar en el Carnegie Hall, una de las salas de conciertos más prestigiosa del mundo. Como Rubén González le pregunta a Eliades Ochoa subido desde el Empire State dónde está la estatua de la libertad, intentando ubicarse nuevamente en la gran manzana desde su última visita allá por los años 30. Tremendo. O ver a Ibrahim Ferrer alucinando con las calles de Nueva York, diciendo en repetidas ocasiones; qué lindo, esto también es muy bonito.. Y haciendo fotos como un turista más. O ver a Pío Leyva y a Manuel “Puntillita”, los inseparables soneros pasear por Manhatan con la ilusión del que está viendo algo por primera vez.
Ry Cooder le decía a su hijo durante el rodaje del documental que esto que había ocurrido con Buena Vista Social Club sólo pasa una vez en la vida, que era un momento único, y no se equivocó. Después de aquella experiencia en poco tiempo fueron muriendo gente como Compay Segundo, Rubén González, Ibrahim Ferrer, Cachaíto, Pío Leyva, Puntillita…Ley de vida. Os recomiendo ver la peli, a todo el que le guste cuba y su música, bueno, y a todo el mundo en general.
Recomendaciones: Una de mis canciones preferidas de Buena Vista Social Club, “El cuarto de Tula”, Atención al minuto 2:18, cuando presentan a Barbarito Torres y su tres cubano, y Eliades Ochoa dice; se soltó, ¡está loco! Y Barbarito la lia parda con su instrumento.
Y aquí un solo de piano de Rubén González acompañándole Ry con sus característicos wah wah de su guitarra. Canela fina.