Estos últimos meses han pasado volando, a poco más de un mes de acabarse el año. Una vez traspasada la línea del horizonte avistada, toca replantearse qué camino hay que elegir, qué rumbo tomar, otra línea en el horizonte a seguir. Se presenta un futuro incierto. Un gran océano, oscuro y profundo. Sin brújula ni mapas para guiarse, en busca de un arrecife de coral, donde las aguas sean más cálidas y el colorido del coral ilumine las profundidades.
No queda otra viviendo en una sociedad donde incentivan la sumersión como forma de vida. Bucearemos pues, en busca de mi rumbo submarino.
Acabo de descubrir el secreto mejor guardado de Jacko. Lo he descubierto esta mañana mientras enjuagaba una taza. Como hace un frío atroz, tengo puesto el calentador a tope, el problema es que a veces se me olvida y cuando empieza a salir el agua ardiendo es demasiado tarde, me quemo y suelto un grito igualito igualito al característico grito que soltaba en sus canciones. ¡¡¡Auh!!!
Para que luego digan que Michael no era humano… ¡y que no fregaba tazas!
El viernes estuve en el concierto que dieron los Lagartija Nick en el Auditori de Barcelona. Fue su penúltima escala antes de finalizar una mini gira con la que han estado presentando en directo un disco tan conceptual y “raro” como Val del Omar (1997) que ahora el sello barcelonés Chesapik ha reeditado para la ocasión. José Val del Omar fue el creador de múltiples inventos para la fotografía y el cine. Lo que muchos desconocían era su faceta como poeta, algo que los granadinos descubrieron en su momento y quisieron convertir aquellas poesías en canciones, y ahora en todo un espectáculo.
El Auditori estaba lleno a rebosar, el público aplaudía efusivamente al acabar cada canción. Tuve la sensación de haberme perdido algo por momentos. Voy a tener que aplicarme en el universo de Val del Omar y de este carismático grupo liderado por Antonio Arias.
Archivado en: Cosas que pasan — Noviembre 20, 2010 @ 10:29 pm
Cojo el tren y el metro de tanto en mucho. Siempre me meto en la puerta errónea al meter el billete por la ranura, siempre. Al andar por la calle lo normal es ir esquivando a la gente sútilmente, decidiendo hacia donde quieres desplazarte, hacia la derecha o hacia la izquierda. Tengo el don de realizar amagos de última hora que desconciertan a la persona que viene por el lado contrario. He llegado a tapar el paso a una persona hasta cuatro veces, un regateo sin fin. Messi prepárate.
Hace unos años estaba obsesionado con las canciones de Elvis Costello. Tiene muchas efervescentes, de ritmo frenético rockero, pero hay otras tan sugestivas y envolventes como I want you(te deseo). Un tema de casi siete minutos donde Costello relata el amor desgarrado que siente por una mujer, una obsesión más bien. No recuerdo bien en quién se inspiró puesto que sus canciones a menudo salieron de sus numerosas y tortuosas relaciones antes de sentar cabeza con Diana Krall. El caso es que es uno de los pocos casos en los que una canción inspira el argumento de toda una película titulada precisamente así, “I want you”. El argumento y el enfoque que le dieron parece más que interesante para ponerse a visionarla. De momento dejo el vídeo con la canción y algunas imágenes de la película.
Buena noche conciertera en Les Basses, me perdí a los Ingrávidos, pero pude descubrir a los Reopla que son la mar de majetes con sus canciones entre la fusión del rock, el reggae, el swing… de todo. Ahí va una muestra de ello.
Los últimos fueron Los Eléctricos, y como viene siendo cosumbre lo bordaron, aquí una de los vídeos que hice del concierto, el resto se puede ver en mi canal de youtube.
Y aquí el pedazo de videoclip que les ha hecho Tito Bene para la canción “Ruido”, con un repaso de muchas tomas de sus conciertos y de las sesiones de grabación.
Archivado en: Cinepatía — Noviembre 14, 2010 @ 9:36 pm
Se va una de las personas que mejor supieron plasmar la idosincrasia de los españoles. Dirigió comedias que tenían en la mayoría de los casos un transfondo de crítica social bestial, agrío y realista como la vida misma, pero nos lo colaba a base de carcajadas, de humor negro, negro y de todos los colores.
He dejado ya unas cuantas reseñas sobre sus películas, me apetece poner una versión que hicieron el Combolinga del tema principal de una de sus películas más recordadas, “Bienvenido Mr Marshall”. Hasta siempre Mr Berlanga.
Archivado en: Cinepatía — Noviembre 10, 2010 @ 1:59 am
Acabo de ver otra gran película (ya sé que llevo una buena racha cinéfila) de John Houston. Había oído hablar muy bien de esta película y ha sido una agradable sorpresa ver a una Marilyn Monroe encantadora, inocente, vulnerable, sincera…un personaje que le hizo a la medida el que fuera su marido, Arthur Miller, firmando el guión de la película. Esta es la última película de Marilyn Monroe, priosionera de su fama, del acoso de los fans, la CIA y no sé sabe cuantas cosas más. Para Clark Gable fue también su última película, tres meses después de acabar el rodaje murió de un ataque cardíaco. Está espléndido como el vaquero que ya ha perdido el sentido de su vida, o al menos el que había hecho toda su vida. Montgomery Clift también está bien como chico perdido, sin se juega la vida por un puñado de dolares. Eli Wallach es otro de los misfits, los inadaptados, que resulta que es el actor que hizo de “Tuco”, el feo de “El bueno el feo y el malo”. El hombre sigue vivo a sus 95 añazos.
Pero a lo que iba, grandes actuaciones, gran descubrimiento ver a una despampanante Marilyn Monroe, y verla sufrir y creérmelo a pies juntillas. La escena fina de la caza de los caballos es ya para mí un clásico en mi memoria cinéfila. La peli aunque salgan vaqueros, habla de temas muy profundos de la vida, de las vidas de la gente que no se adapta a los nuevos tiempos que le tocan vivir, a la vejez, a la dignidad…Muy recomendable su visionado.
Os dejo con un curioso montaje que han hecho poniendo la escena de los caballos con la música de fondo de The Doors cantando “The End”.
Y aquí un trailer de la película:
Interesante web donde un fan de la película, y sobre todo de la Monroe, comenta la película extendidamente y deja fotos interesantes de ver del rodaje.
El pasado viernes día 5 fui a ver de nuevo a los Very Pomelo. Presentaban oficialmente su flamante disco de debut “Fígaro, Fígaro”. Vuelven a tocar en la sala pequeña del Clap habiendo sido elegidos como la banda del mes, una nueva propuesta de La casa de la música para dar cancha a nuevas bandas. Sigo haciéndome cruces de cómo una banda tan en forma, tan contundente y sobresaliente puede seguir tocando en sitios tan recogidos como la sala pequeña del Clap. Sin ir más lejos, este verano pasado en el Festival de Música Independent, el PopArb, tocaron en un escenario alejado de la zona de los conciertos “importantes”. ¿Cómo pueden estar tan ciegos los programadores?
Ellos siguen a lo suyo, haciendo conciertos como los grandes en sitios reducidos, ampliando día a día, concierto a concierto sus seguidores y fans. Rock surfero, con aires entre el western y las películas de espías, punk ruidoso y estridente, alguna pseudo-rumbita y mucho, mucho rock and roll. Aquí dejo tres vídeos que grabé durante el concierto.
Aquí está el post que escribí cuando ni siquiera existía el grupo como tal. Poco a poco las profecías jergonianas se van cumpliendo.
Archivado en: Cinepatía — Noviembre 2, 2010 @ 9:18 pm
Este post viene al hilo de “El hombre y la máquina”, no ha sido a propósito. Anoche vi Umberto D, de Vittorio de Sica, otra película del movimiento neorrealista. Creo que es una de las películas más tristes y conmovedoras que he visto. Igual que en Ladrón de bicicletas, en Umberto D, trata un tema que 60 años después sigue vigente. En este caso se trata de la problemática de los ancianos, de su calidad de vida. Cuenta la vida de un antiguo funcionario que cobra una paga exígua, minúscula que lo lleva irremediablemente a la indigencia, a la soledad y el desamparo más profundos. Esto si que es cinema verité, que se te hace un nudo en la garganta viéndola. Carlo Battisti, el actor que interpreta a Umberto, era un profesor que conoció De Sica en una conferencia, no era actor profesional igual que en las otras obras de De Sica. Esa fue su primera y última experiencia en el cine y está sobervio. Como curiosidad decir que el director le dedica esta película a su padre, por haber vivido una situación parecida. Aquí dejo una reseña de la película, si leeis demasiado os chafará la historia, verla si teneis la ocasión, merece la pena.
La próxima en visionar es Orfeo Negro, muchísimo más colorista y musical con un Brasil de ensueño de fondo, uno de los grandes clásicos latinoamericanos de los años 50. Ya os contaré.
Gasolineras autoservicio, voces informatizadas que te atienden en la seguridad social (lo más ridículo e inhumano que te puedas echar a la cara), máquina expendedoras de tabaco, refrescos y chucherías varias, Mc Auto, self-service, búsqueda online de ofertas de empleo, almacenes suecos de muebles de mentirijilla self-service, yo me lo guiso yo me lo como, todo.
A este paso los jueces serán máquinas programadas para el efecto, te podrán despedir por internet, es más, ya se está tomando la costumbre de cortar las relaciones por Internet o vía sms. Cada día un poco más deshumanizados, cada día un poco más aislados, como José Luis López Vázquez en La cabina.
Aquí la película íntegra de La Cabina con una interesante presentación de su director, Antonio Mercero y de su protagonista, López Vázquez. Linkazo al canto.
Archivado en: Musicopatía — Octubre 31, 2010 @ 2:43 pm
Ya comenté por aquí el descubrimiento de un disco primoroso como pocos, firmado por Pep Lladó, antiguo pianista de Gato Pérez, miebro de los AiAiAi y compositor de banda sonoras como la sintonía de “Les tres bessones”. La historia de como surgieron estas canciones conectan a la fuerza con la sensibilidad del oyente y está siendo una pequeña gran revolución. Hacer de las penas alegrías, construir algo bonito antes que destruir. El disco se puede descargar desde su web gratuitamente, es 100% recomendable para amansar fieras corrupias, acaba contagiándote esa paz que se respira en sus canciones. Este es el primer videoclip oficial, el que da nombre al disco, Andar contigo.
Y aquí está Rosas en el mar cantada por mi amigo Domingo que colabora en el disco cantando dos canciones, Tarde de invierno y Rosas en el mar. Ya lo comenté la otra vez, pero es que alucino con él, la música es muy buena, la letra sublime, pero el alma que le da él cantándola es dificilmente igualable. Actualmente están haciendo nuevas versiones con la colaboración de numerosos amigos, algunos muy conocidos por un servidor, que darán nuevos aires a estas canciones.
Como curiosidad decir que las escenas donde sale Pep en el campo seguramente se filmaron a las afueras de Dosrius, el pueblo por el que tantas veces paso y al que me dirigiré en breve, justo cuando acabe este post.
Archivado en: Cinepatía — Octubre 26, 2010 @ 3:54 pm
Acabo de ver Ladrón de bicicletas de Vittorio de Sica, una de las películas del llamado neorrealismo italiano. Recibió el Oscar a la mejor película extrangera en el 48. La película es tremenda, absorvente, dramática, dramáticamente realista. Grandes actuaciones del padre y el hijo, actores no profesionales como todos los que elegía De Sica para sus películas. Lamberto Maggiorani, el hombre que interpreta al Antonio Ricci, el protagonista de la película podría ser el James Stewart italiano. La historia es un retrato de la italia de la posguerra lleno de miserias, asusta ver esta película en los tiempos que corren. ¿Cómo un argumento tan sencillo puede convertirse en algo tan grande y conmovedor? Recomendada desde ya.
La próxima peli que quiero ver es Umberto, del mismo director, también neorrealista. Por lo poco que he leído de la historia y he visto en algunos vídeos es otra tremendísima película que 60 años después trata temas con una vigencia abrumadora.
Archivado en: Observatorio — Octubre 26, 2010 @ 1:10 am
¿Qué decir? Pues no mucho. Ando de vacas flacas de inspiración o necesidad posteril, aunque vaya actualizando, no lo hago entregado al 100%. Pero bueno, no me preocupa. El blog seguirá aquí para cuando quiera o necesite contar algo. Contárselo a nadie en concreto, simplemente mostrarlo por aquí, plasmar y compartir ideas.
Escribo estas letras y miro de reojo el nuevo cactus que ha llegado a casa. Lo tengo encima de uno de los altavoces. El pobre nos sabe que tengo un pasado oculto como cactusida en serie. Me cargué todos los cactus que entraron en casa. Los ahogué, con agua vaya, que estrangularlos lo veo un poco dificil.
En fin, me he propuesto nuevas metas a conseguir, pequeñas cosas que sumadas unas con otras pueden ser de gran provecho para el futuro. Me despido emulando a Michael Caine en las Normas de la casa de la Sidra; Buenas noches príncipes (y principesas) de Maine, reyes de Nueva Inglaterra.