NOOOOOOOOO!! Modern Talking!
No, no vuelven a los escenarios, creo…La última reencarnación de Modern Talking fue en el 98 cosechando nuevamente un notable éxito. Este duo de los ochenta, los zipi zape alemanes, fueron los reyes de las pistas de baile en Europa. Es el grupo más exitoso de alemania con más de 120 millones de discos vendidos hasta la fecha. Su estilo era el EuroDisco o el Discofox, “pop bailable” cantado en inglés. El rubio era el productor y artífice de toda esta historia junto a otros “experimentados” músicos, el moreno sólo ponía su voz y su cara. Ahora por lo visto después tantos años, se están tirando de los pelos por culpa de una autobiografía del rubio, sacando los trapos sucios del invento, los dimes y diretes de siempre. Nada nuevo bajo el horizonte.
Pero lo que me llama la atención, el motivo que me ha inspirado dedicarles una entrada es que son parte de un momento puntual de mi vida, quiera o no. Allá por el 87 sus canciones eran de las que más pinchaban en las ferias de las fiestas de los pueblos. Recuerdo perfectamente un día de verano como este, en las fiestas de Calella, los coches de choque de la feria chocaban con la música de fondo del “You’re My Heart, You’re My Soul”, el primer éxito de Modern Talking. Aquellos momentos entre carrera y carrera, metiendo una nueva ficha, aquellos piques con desconocidos, aquellas sirenas típicas de las ferias… No soy el único que piensa que los ochenta fueron terribles, pero al fin y al cabo, sobrevivimos. El momento más vivo de este recuerdo casposo veraniego es el momento de la marcha. Volviendo a casa con la familia a bordo del Renault 9, mirando por la luna trasera el pueblo iluminado con esas luces de neón, los guiris con un pedo increible cruzando la NII, escuchando de fondo la fiesta discotequera de estos alemanes amantes de los falsetes y la horterada eurovisiva en general. La memoria es caprichosa y en este caso, hortera. A las pruebas me remito.
Triple salto mortal de frikismo feriante: Si sois valientes, si no temeis a nadie ni a nada, podeis ver este vídeo. No me hago responsable si después teneis pesadillas de aquellos tiempos con los autos de choque.
A medida que pasan los días crece en mí el espíritu de Tom Sawyer, o más bien de Huckleberry Finn. Pequeños misterios por resolver, la presencia de la sombra alargada de la incertidumbre. Es hora de buscar respuestas, buscar nuevas aventuras. Nos adentraremos en las turbulentas aguas del río Mississipi en noches calurosas de verano. Escucharemos el silbido de las balas por encima de nuestras cabezas. Correremos campo a través, comeremos mazorcas de maíz a hurtadillas… Resolveremos misterios, viviremos injusticias injustificables, pero nos sobrepondremos a todo. Lloraremos y reíremos a la vez, perdonaremos y sobre todo, nos perdonaremos a nosotros mismos. La aventura es la aventura, y las experiencias vividas un cúmulo de virtudes. 
Acabo de enterarme del
