píllame si puedes
El sábado me invitó mi hermano a comer en su nueva casa, en Breda. Pillé la moto como viene siendo de costumbre por estas fechas. No deja de hacerme gracia la cantidad de moteros que me hacen el típico saludo motero, el signo de la victoria. Circular por esas carreteras un sábado resulta agotador con […]
