El lado bueno de Kevin Johansen
Llevo en pie desde las 5 de la mañana. Ocho horas casi ininterrumpidas trabajando donde da tiempo para echarse unas risas y sudar la gota gorda. Salgo pitando para comer a casa de mis padres. Como, me ducho, me estiro un rato y en menos de una hora salgo a Barcelona a asistir a un […]
