Grabar en los 60
Los Íberos de izq a derch: Adolfo Rodríguez, Carlos Attias,
Diego Cascado y Enrique Lozano
Los Íberos son sin duda uno de mis grupos españoles preferidos de los 60. Fueron inmensamente populares antes de tener disco alguno en el mercado gracias a sus apariciones en la tele interpretando todos los éxitos de la época que sonaban fuera de nuestras fronteras. Un grupo ambicioso y gran talento para las composiciones vocales. Uno de sus puntos fuertes era el directo, aventajando a la mayoría del los grupos de la época en cuanto a la calidad de sus composiciones. Un puñado de singles, un disco para la historia, un hit mundial como el “Summertime girl”, varias apariciones en películas de la época… sólo una serie de desafortunadas circunstancias dieron al traste su carrera.
Algunos ya sabréis que, por cosas de la vida también, me he encontrado por este mar de bytes a Enrique Lozano, el líder y fundador del grupo, encuentro que a derivado en volcarme a dar a rendir tributo a aquella superbanda, la primera que grabó en Londres en años en los que todo estaba por aprender e inventar. La explosión musical de los sesenta. Estos son los recuerdos de aquellas primeras grabaciones en Londres contadas por Enrique Lozano.
Entré por primera vez en mi vida en un estudio de grabación, en Londres, con mi primer grupo, en el año 64, en los estudios Raimius. Esa primera sensación te impresiona, te pone nervioso, al menos en aquellos años, que entrar en un estudio era algo importante, habían muy pocos. Un estudio como todos, una sala insonorizada, no era muy grande pero si lo suficiente para poder tocar todo el grupo y la pecera para los técnicos.
Llegas al estudio con tu instrumento a cuestas, el técnico te dice donde te tienes que colocar, pone a cada uno en el sitio adecuado, haces una prueba de sonido, primero instrumento por instrumento, luego todos juntos y a grabar. Si hay un error muy evidente se para y se vuelve a empezar. Se graba la música y después sobre esta la voz. Grabamos una maqueta que no quedó bien, fue el nerviosismo nuestro lo que hizo que no resultara. La cinta de la grabación nos la pasaron a un soporte, en aquel tiempo un acetato, que aún conservo y puedes oír en un tocadiscos normal, para que tuviéramos una copia.
En Madrid en el año 66 o 67, nunca se me ha dado bien recordar fechas, hicimos una prueba de sonido en Sonoplay, Carlos Guitar que era el Director Artístico, tenía mucho interés en que hiciéramos una grabación con ellos. Aquí hablo ya de Cristo, Diego, Adolfo y yo. No nos gustó el resultado. No quisimos grabar.
En esta ocasión el problema fue otro. En aquella época tanto los músicos que formábamos los grupos como los técnicos tuvimos que aprenderlo todo cómo pudimos. Trabajamos en el grupo hasta obtener el sonido que nos gustaba, al conseguirlo ensayábamos para que saliera bien y cuando ya lo teníamos, al llegar al estudio, el técnico tras las pruebas nos pedía que modificáramos este sonido, en lugar de hacerlo él en la mesa, con lo cual perdíamos nuestro sonido original.
Grabamos en Londres en el año 68, tengo que decir que en Inglaterra existe la Musicians’ Union, un sindicato de músicos que no permite a músicos extranjeros tocar allí a no ser que tengan un permiso específico para ello, como era nuestro caso cuando grabamos en Raimius, pudimos hacerlo porque residíamos legalmente en Inglaterra con permiso de trabajo como músicos. En esta ocasión nosotros no tocamos, sólo pusimos las voces.
El productor de nuestro disco fue Wayne Bickerton, vino a conocernos a Madrid y a preparar la grabación. El disco se grabó en dos sesiones, la primera en los estudios Chapel, grabamos seis temas en una mañana, el arreglista Micke Beckers. Aproximadamente un mes después, la segunda sesión, el arreglista Ivor Raymonde, en los estudios Decca. En ambas ocasiones fuimos a Londres por la mañana, grabamos y volvimos por la tarde.
Las grabaciones muy similares en ambos estudios. Eran estudios muy grandes, una sala insonorizada enorme, cabía una orquesta, en nuestra grabación tocan cerca de treinta músicos, dentro de ella una cabina donde cantábamos. Cantamos mientras la orquesta tocaba, una ley que tienen allí, porque después la voz de esa grabación no se utilizó, solo el sonido. La voz la tuvimos que volver a poner después.
Con la perspectiva que da el tiempo, hoy puedo decir que tuvimos una grabación histórica, fuimos el único grupo español de aquellos años que conseguimos grabar un Lp completo en Londres, nos lo ofrecieron porque estábamos avalados por el sonido que el grupo tenía en directo.
Enrique Lozano
Podéis visitar:
El myspace de Los Iberos: http://www.myspace.com/losiberos60
El myspace de Enrique Lozano: http://www.myspace.com/enriquelozanolosiberos
5 comentarios »
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Febrero 25th, 2009 @
Me encantan estas historias del pasado, he pasado un rato muy agradable leyendo/aprendiendo . Saludos majo
Febrero 25th, 2009 @
Pues sí, siempre son interesantes estas historias, seguro que las aprecian todos aquellos que se han visto en su misma situación. Me alegra ver que andas por aquí todavía, majo.
Febrero 25th, 2009 @
Vaya! así que ese Adolfo es uno de los CRAG! qué sorpresa! un fuerte abrazo!
Febrero 26th, 2009 @
Doy fe de que te has volcado, encuentro tus comentarios por todos lados. Un abrazo, Enrique.
Febrero 26th, 2009 @
Pues claro Alfarito! No estabas al corriente de eso? Adolfo sigue en activo, dicen los que lo han visto que sus conciertos son emocionantes solo con su guitarra y su voz. Un abrazo!
Enrique, que sorpresa, me disponia a contestar a Victor Alfaro y me aparece tu comentario en la administracion. Me vuelco con la gente que creo que se merecen esa atencion. Un abrazo.
pd. Disculpad las faltas, vuelvo a escribir desde un teclado extrangero.