El Jergón

Delirios musicales y otras Milongas

Escribir o no escribir, leer o no leer, that is the question.

Archivado en: Musicopatía, Observatorio — Septiembre 4, 2008 @

Llevo unos meses disponiendo de mucho tiempo para prepararme grandes y apatecebiles posts para complacer al respetable, pero no los escribo. Solía sudar la gota gorda para prepararme algunos posts con todo tipo de datos, enlaces, fotos, vídeos y audios porque me gusta contar cosas por aquí y porque me gusta la idea de que la gente espere encontrarse algo realmente interesante que leer por aquí. Curiosamente, suelo despachar esos posts cuando menos tiempo tengo.

Cuando me comentan que les gusta más cuando escribo otras cosas que no tienen que ver con la música no sé qué decir, igual me pasa cuando me comentan que les gusta más cuando escribo sobre música. Muchas veces pienso, hace tiempo que no escribo sobre algún grupo de rock, yo soy rockero, ¿por qué no pongo más cosas sobre rock? Preguntas estúpidas sobre qué directrices tomar para los contenidos de El Jergón. Vaya chorrada. Ahora últimamente no ando inspirado, dejo algunos vídeos que me gustan y poco más, tengo cosas en la cabeza que no me dejan “recrearme” como antes. Una pena, ya…

Existe un blog llamado El blog de las primeras impresiones, justamente lo que de alguna forma es El Jergón, notas sobre las primeras impresiones de algo, sin profundizar demasiado sobre nada, sólo dejando pistas para que el resto se interese por los temas que a mí me interesan.

la-naranja-china.jpg Pues bueno, podría recordar las primeras impresiones sobre algunas canciones, algunos artistas o grupos que me gustan. Por ejemplo, adoro los primeros discos de The Pretenders, con una Chrissie Hynde potente, una de las rockeras más carismáticas, con un estilazo de aupa. Para muestra, un botón, Message of Love. O la fuerza de Patti Smith cantando Horses, una canción que tiene mi edad y suena más moderna que cualquier grupido de moda juvenil. También me acuerdo, no de cuando escuché una canción de los Beatles por primera vez, me costaría recordarlo, pero si recuerdo bien como estando muy lejos de casa, sin mis discos, cuando todavía existían los walkmans y las casettes, estando en una tienda de discos vi como una madre le decía al dependiente qué disco de Los Beatles le gustaría más a su hija, que le había dado por los Beatles. El dependiente, sabiendo que la madre y seguramente la hija también, eran unas profanas en el mundo Beatle, sacó de las estanterías los dos recopilatorios de los Beatles más recordados por todos, el rojo y el azul. El rojo era un doble disco que recogía los temás más emblemáticos de los de Liperpool de principios de los sesenta, y el azul era el doble recopilatorio que recogía los últimos temas de su carrera. Y ahí estaba la indecisa madre, sin saber qué recopilatorio llevarse. Al verme pulular por ahí y percatándose que me había percatado (valga la redundancia) del percal, se me acercó y me pidió mi opinión.

-¿Qué disco le gustará más hijo? Es que mi hija dice le gustan los Beatles, pero no sé si voy a acertar.

- Llévese el que quiera señora, acertará de todas todas, todas son buenas. Le dije cerrando el tema diplomáticamente, pero a la vez sin faltar a la verdad sobre lo que me parecían.

Y hablando de los Beatles, no si sí conoceréis a Los Shakers, los Beatles de sudamerica. Los Shakers empezaron en el 65 imitando como muchos otros a los 4 de Liverpool en cuanto a imagen (peinados y trajes) como en el sonido de sus composiciones. La única diferencia es que fueron los que partieron la pana por aquellos años. También recuerdo los solos de Paul Gilbert en Mr Big, las marcianadas que hacía, virtuosismo en estado puro. Aquí también canta una marcianada, en forma de crooner cantando el viejo clásico de Fly Me To The Moon acompañado del sonido cristalino de su guitarra. También recuerdo a los Small Faces, uno de los grupos de los sesenta que más imitadores tienen hoy en día. Escuchar Itchycoo Park, han pasado 40 años y los grupos de ahora no es que hayan dado un salto estratosférico en cuanto a modernidad.

Y qué decir de The Who, vaya descubrimiento en su día. Ver a Pete Townshend haciendo molinillos en el aire, brincando como un poseso, o a Roger Daltrey haciendo malabarismos con su micrófono lanzándolo por los aires y recogiéndolo al vuelo tirando del cable. O Keith Moon tocando la batería como un animal en celo, o ver al recatado John Entwistle, una máquina tocando el bajo y haciendo coros. Ahí os dejo con una de las actuaciones más apoteósicas de The Who. El vídeo es del Rock&roll Circus, del 68, toma castaña. A Quick One.



Nota: Este post va dedicado a Wolffo, que ahora me entero que me daba por muerto o desaparecido o algo parecido. Que se acuerda de mí como si hubiera pasado a mejor vida recordando esos ratos echados en el jergón. Pues no estoy muerto, todavía, estaba tomando cañas. Wolffo, ¿cómo quieres que te comente y te critique-adule si quitas la opción de los comentarios? Yo también he dejado de leerte a menudo, pero te leo, sólo que ni mucho menos te sigo religiosamente. Y aquí acabo de hacer una metáfora sobre las doctrinas de la religión y del buen bloguero. Es por eso que me declaro agnóstico (y apático). Y de momento me va bien así. Y eso es todo amigos.

7 comentarios »

  1. leroox:

    buen post, trufado de buen material que habrá que ir degustando. Cantar bien Fly me to the moon me suele parecer complicado, pero el sujeto este no lo hace mal. En cuanto a Pretenders… realmente estaban fueran del tiempo.

  2. Guillermo Hoardings:

    Lo de escribir cuando menos tiempo tienes es un clásico: Debe de ser el placer de lo prohibido :-)

    Seguimos por aquí leyendo como siempre, y flipando con tu eclecticismo de rockero echao al monte :-)

  3. burdon:

    leroox, que a Paul Gilbert se le conoce más que nada por ser un excelente guitarrista, uno de los mejores vaya, lo de cantar es anecdótico, pero como tú dices, encimo no lo hace mal el tío. Y sí, el sonido de Pretenders no envejece, es eso lo que quieres decir, no?

    Sí Guille, si es que no soy original ni con mis costumbres de posteo. :cool: Por aquí seguimos, perdidos por el monte, jeje…

    Un saludo a los dos.

  4. iago:

    pues yo soy del azul!! (el recopilatorio)
    de los discos me gusta el que más el revolver. La verdad es que me metí una sobredosis de beatles con 13 o 14 y luego los dejé muy de lado, pero son omnipresentes.
    saludos

  5. burdon:

    Yo también era al principio del Azul, se le supone más elaborado, letras más personales, un sonido más avanzado… pero es que son también muy grandes esas canciones de tres acordes de al principio, son canciones redondas.

    Y sí, el revolver es uno de mis discos preferidos, pero no podría quedarme jamás de los jamáses con uno. Yo también me di mi empacho Beatleniano en su día, los dejé reposar y volví con el tiempo a ponérmelos, y así sigo, poniéndomelos por a ratos.

    Saludos!

  6. Glg:

    Jaja, tengo la impresión que es algo generalizado: nos empachamos escuchando algo sin parar durante un tiempo y cuando ya nos hemos saturado cambiamos, y una etapa, y otra etapa, y después de varias, volvemos a retomarlas. Si no, ¿de qué estaríamos hablando ahora, una vez más, de estos grupos de R&B sesenteros?

    ¡Los Shakers! los tenía olvidados…

  7. burdon:

    Es verdad, nos repetimos más que el chorizo, jeje… a eso se le llama ser melómanos que absorvemos todo tipo de músicas como esponjas y volvemos a nutrirnos de ellas cada cierto tiempo.

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