El Jergón

Delirios musicales y otras Milongas

Sólo puede quedar uno

Archivado en: Paranoias varias, Cosas que pasan — Julio 22, 2008 @

duelistas.jpg

Anoche, rendido ya en los brazos de Morfeo, volví al mundo de los vivos por culpa de unos picores en varias partes del cuerpo y un fugaz zumbido que me sobrevoló la oreja. ¡Maldición! ¡Tenemos un intruso! Me incorporo y enciendo la luz de la habitación con los ojos medio cerrados todavía por culpa del repentino despertar. Cojo mi zapatilla y me siento en mi cama a esperar pacientemente, como el cazador que espera a su presa en su escondite. Busco con la mirada en las paredes y el techo, ni rastro, hasta que encuentro un puntito sospechoso entre la pared y el techo, ¿será él?, está demasiado quieto para que sea él… lo toco con los dedos y efectivamente, en el último momento echa a volar. ¡¡Dita sea!! lo tenía en mis manos y perdí la ocasión de acabar con él, ¡sólo puede quedar uno esta noche!

Vuelvo a mi posición de cazador, zapatilla en mano, ojos perspicaces tirando a somnolientos… nada, ni rastro, me puedo tirar así toda la noche hasta que caiga rendido y acabe por acribillarme. ¡¡Jamás!! No perdamos los nervios, el malnacido tiene que andar cerca, al acecho…. inconscientemente miro encima de mi cabeza y ahí estaba, como la espada de Damocles, acechando… mascullo entre dientes sapos y culebras y me acuerdo de su madre… preparo mi terrorífica arma de destrucción masiva, apunto y… ¡ZAS!

Sayonara baby…

Nota: Práctica con este juego para entrenar tus reflejos. ¡De ello depende tu vida!

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

Redifusión RSS de los comentarios de la entrada. TrackBack URI

Deje un comentario

Saltos de línea y párrafo automáticos, la dirección de e-mail no se mostrará, HTML permitido: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>

(requerido)

(requerido)