El Jergón

Delirios musicales y otras Milongas

El increíble Neil Young

Archivado en: Crónicas de conciertos, Musicopatía, Cinepatía — Junio 29, 2008 @

the-rat-pack.jpgEl pasado viernes se inaguraba el Rock in Río que se celebra por primera vez en Madrid, en Arganda del Rey. Tocaron artistas de renombre internacional Como Alanis Morissette, Jack Johnson o Manolo García, pero tal vez el más esperado era sin duda el cabeza de cartel de ese día, Neil Young. Cuando llegué encendí el televisor y ya estaba en la recta final del concierto donde repasó sus grandes éxitos para el gozo de los asistentes. Cuando me di cuenta que retransmitian el concierto Llevaba 26 largos minutos tocando la misma canción. Una canción de la cual se marcó 15 solos de guitarra interminables e ininteligibles. Un Young sexagenario retorciéndose y sacudiendo su pelo melena al viento, dando saltitos, pegando pisotones sobre el escenario como los de un aún no extinto dinosaurio. Porque eso es lo que era, un dinosaurio del rock (véase la foto) de vocecilla aflautada que a estas alturas de la película hace lo que le viene en gana, y qué, curiosamente, todo el mundo adora. El concierto finalizó con la versión eléctrica y distorsionada del A day in the life de los Beatles. Con varios desfases de regalo como tirar a hacer leches el pie del micrófono, sacudir su guitarra como si fuera una hucha llena de monedas y decir alguna grosería que otra que queda tan bien en el rock. A estas alturas pensaréis, el Burdon este odia a este señor. Pues no, o al menos no del todo.

La primera vez que escuché a Neil Young no sabía de sus dos facetas, la acústica y la eléctrica. Por aquel entonces mi hermano mayor ponía a todas horas a Neil Young. No es de extrañar que al final acabase bautizándole -cariñosamente claro- como el puto Neil Young. Esos acordes de guitarra, esa armónica… qué bonito. Pero la voz me podía. Searchhinggg… uaaaaoohh. ¡Coño quita el puto Neil Young ya! Pero luego, como suele pasar, el tiempo lo cambia todo, y lo que ayer querías con locura, lo detestas, y lo que odiabas antes, lo adoras. En el caso de Neil Young, me ha acabado gustando en pequeñas dosis, tanto el Young acústico y melodioso, como el eléctrico y ruidoso. Ese padre (ahora abuelo) del grunge como algunos lo bautizaron en su día por ir siempre con esa camisa a cuadros de franela, esos pelos lacios y canosos y ese aspecto desaliño en general, y sobre todo por ese rock pesado y ruidoso por el que tanto se ha revolcado. Me gustan todas las épocas de Young. Con Buffalo Springfield, con Crosby, Stills, Nash & Young o en solitario, siempre arropado por sus inseparables Crazy Horse. O el el Young más intimista como cuando cantaba Harvest Moon o Heart of Gold, el tema que dejo a continuación.



  • Una de las noticias donde dejan patente el éxito de concierto de Neil Young, Aquí.

    Nota: No hace mucho vi el estreno de El Increíble Hulk, de ahí el título del post, haciendo un extraño paralelismo entre uno y otro monstruo. No sé si sabrán ustedes que un servidor de chinorri tenía pánico del increíble Hulk cuando daban la serie por la tele hace una pila de años. Un señor afable, buena gente como Bruce Banner que en cualquier momento se enfurecía y se partía la camisa como Camarón poniéndolo todo de vuelta y media, y luciendo bronceado nuclear… ¿¿cómo no iba a cagarme de miedo con semejante bicho?? Ahora, como me pasó con Young en su día, obviamente disfruté de lo lindo de la secuela cinematográfica y palomitera. Por cierto, qué bien lo hace Edward Norton, como siempre, y qué buena está Liv Tyler, oiga. Y qué bien hace de malo Tim Roth. como siempre también, y qué viejo me han puesto a William Hurt. La película muy bien, gracias, muy buenos los efectos especiales. No hay más preguntas, digooo… comentarios su señoría.

  • 4 comentarios »

    1. Glg:

      ¿Cómo no le puede gustar a alguien Neil Young? Es imposible, inconcebible… si no es en un estilo, tiene que ser en otro… Es buenísimo, qué sensibilidad… y qué voz tan característica…

      Me perdí ese concierto del que hablas, me hubiera gustado estar allí

      saludos bilbainos

    2. yakopolis:

      Hombre, comprendo que te puedan llegar a aburrir tantos solos, pero es lo suyo (siempre lo ha hecho así ya en sus discos, no?).
      El tío a mi me gusta mucho, porque nunca ha tenido una gran técnica como guitarrista, pero tiene estilo propio, y eso vale mucho. Y se le nota que lo siente.
      Por otra parte, me alegra ver que ha puesto el rock and roll en ese evento (por llamarlo de alguna manera) tan asquerosamente masivo y capitalista como es el rock in rio.
      ¡visitad mi blog!

    3. burdon:

      Hombre, lo puedo comprender viniendo de ti yakopolis, que me consta que tocas la guitarra y los solos para un guitarrista es un placer siempre para recrearse uno. Lo dije con cierta mala baba pero sin dejar de pensar que como bien dices, tiene personalidad, y eso vale mucho más la mayoría de las veces que una técnica impecable a la hora de tocar o de hacer música.

      Saludos

    4. yakopolis:

      jeje…
      si por nosotros fuera…
      ;)

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