Dame una señal Dios mío…
Ayer por la tarde me dirigía al ya mencionado concierto de Danko Jones. Mientras conducía estaba renegando para mis adentros sobre lo divino y lo humano, sobre justicia y la picaresca… pidiéndole una señal al de arriba para guiarme sobre cómo encaminar mis pasos. A esto que llego al peaje de la autopista, saco la tarjeta de mi cartera y espero a que salga el coche de enfrente. Y salió echando leches, y la barrera no se bajó. Me quedé por un momento con la tarjeta en la mano asomada por la ventanilla, mirando el horizonte… ¿Qué hago Dios mío? ¿Esto es lo que quieres para mí? Guardo mi tarjeta, miro a un lado y a otro, me subo mis gafas a lo Carlito´s way y…
Gracias señor.
4 comentarios »
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Abril 19th, 2008 @
Abril 21st, 2008 @
Pues sí… pero que conste que esto es verídico, eh?, como diría el humorista aquel.
Abril 22nd, 2008 @
a tomar por culo el peaje.
Eso sí, no has tenido en cuenta que una cámara te pilló la matrícula…. y quizás reciba la denuncia en unos mesecitos.
Espero que no sea así
Abril 23rd, 2008 @
No me digas eso tronco que como me venga una multa soy capaz de ir con un bate de beisbol como Michael Douglas en Un día de Furía y cargarme los puñeteras tragaperras esas. Que el peaje no es el de Zaragoza, que son unos miserables 1,11 €. Si me quieren buscar las cosquillas por tal nimiedad se estarán gastando más de lo que “les he robado”. Ya lo dijo el Kiko en aquella canción, “Los traficantes, los auténticos elegantes son los presidentes y los ministros autorizaos”.
No es la primera vez que me ocurre esto, una vez lo hice y nunca me llegó nada, en otra sonó la alarma, y salí de allí por patas, dejando atrás mi fechoría como Bonnie & Clyde.