Se fue Hilario Camacho
Me he enterado con sorpresa y estupor de la muerte del compositor y cantautor Hilario Camacho. Han tenido que pasar dos semanas para que me enterara de la noticia por un post del amigo Alfaro. En ningún medio de prensa digital que he mirado por ahí han mencionado claramente el motivo de su muerte, pero si hablan de una nota de despedida que escribió el cantautor como despidiéndose de un mundo “lleno de estafadores” o algo así. La información es un poco confusa. El caso es que Hilario murió, el cantautor de voz aterciopelada y eterna melancolía, murió, pero no su obra. Es por eso que dejando a un lado la natural tristeza que despierta una noticia así, me apetece recordarlo rescatando una crónica que hice hace unos añitos ya de uno de sus conciertos. La idea de ir a verlo (casi arrastras) fue de mi amiga Isa, fan del veterano cantautor. Ya han pasado unos añitos de esto, ¿eh Isa? El tiempo pasa volando. Hagamos un flashback pues. Sursum corda para sus seguidores. (escuchando Subir, subir..)
7.12.03
No hace mucho me invitaron a un ver un concierto de un cantautor al que desconocía por completo, un tal Hilario Camacho. Desde que supe que iba a ver y a escuchar a un tipo que no conocía de nada, me puse manos a la obra para averiguar quién era este señor. Resulta que se trata de un cantautor melancólico y romántico, un hombre que llevaba más años en la carretera que las propias carreteras.
Llegó la noche del concierto y allí que nos plantamos mi amiga y yo, en el Centro Cultural Barradas de Hospitalet. Al entrar en el auditorio donde iba a tener lugar el evento, comprendí que iba a ser un concierto de lo más “intimo”. La emoción me embargaba, o eso o tenía que cambiarle el agua al canario. Acabó siendo lo segundo. El extraño pasillo que había que recorrer hasta dar con los servicios estaba plagado de cacharros amontonados a ambos lados del ancho pasillo. Parecía como si de un momento a otro fueran a salir detrás de una de las cortinas una panda de chicas riendo histéricamente mientras se acicalaban sus atuendos para el próximo cabaret. Nada de eso ocurrió. Quedamos solos mi canario y yo entre tanto sanitario junto.

Al volver al auditorio, mi amiga ya había elegido un sitio privilegiado para poder ver al artista, a él y a sus empastes, por lo menos. A mí sólo me preocupaba en ese momento la presencia de demasiadas calvas a mi alrededor, demasiada gente mayor. Menos mal que luego aparecieron algunos de nuestra edad. Mientras la gente se acomodaba, un chico de pelo largo y aspecto descuidado comprobaba los enchufes de las guitarras y los micrófonos…luego resultó ser el guitarrista de acompañamiento de Hilario. Al rato salió a escena el artista. Fue recibido con un cariñoso aplauso con algunas voces vitoreándole. Y empezó a cantar. Durante el concierto estuve a ratos más atento de la ejecución a la guitarra de Woody, su joven guitarrista, que del veterano cantautor. Pero hubo temas como Cuerpo de ola, Tristeza de amor, Te llevo dentro (esta última es una versión de un tema original de Kiko Veneno) o Los cuatro luceros, (la canción con la que se dio a conocer) y unas cuantas más, que me gustaron en especial, tanto por su melodía como por la hisotoria. Pero hubo otras que.. pues como que no. Entre canción y canción se recreaba en las presentaciones de los temas compartiendo algunas confidencias con el público. Cosas como que siempre tuvo esa espinita clavada por no haber triunfado todo este tiempo en Catalunya. O que en los setenta iba todo colocado de tanto fumotear hierbas psicotrópicas…tal fue su comunión con el público, su estado de buen rollito con el mundo, su particular ” y estamos tan agustito”, que en mitad del concierto soltó la guitarra y se fue del escenario. Su guitarrista se quedó perplejo por unos segundos al percatarse de la repentina salida del veterano cantautor, hasta que reaccionó y fue a buscarlo de entre las bambalinas. Al rato salió Woody al escenario y empezó a improvisar cuatro notas con su guitarra eléctrica, hasta que salió el artista. Se sentó en su silla, nos miró a todos con cara de pasmaos, y acabó confesando el motivo de su marcha en un alarde de sinceridad, cito textualmente; “lo bien que se queda uno después de una buena meada”. Y el público explotó a reír. Después de un gran aplauso por tal declaración siguió con el concierto. Y así, entre canción y canción, masajearon a Hilario dedicándole palabras cariñosas mezcladas con admiración. Ya casi al final del concierto, una chica que estaba sentada delante de nosotros, aquella que estuvo comentando todas las canciones del concierto con sus amigas, se acercó al escenario y le pidió que cantara una canción. Hilario le dijo que no podía complacerla confesándole que no se acordaba ya de la letra de aquel viejo tema. Se disculpó añadiendo una nota de humor dirigiéndose al respetable con cara de circunstancias; “siempre hice lo que me dio la gana, y así me ha ido”. Después de aquella declaración de principios, subsanó el problema dedicándole otra canción.
Al finalizar el concierto y después de haber estado dándonos codazos entre nosotros para no dormirnos entre tanta canción relajante y recogida. Salimos afuera a que nos diera el aire. Fui con ganas de pasármelo bien y así lo hice, gracias a Hilario. Su música no es que me apasionara mucho que digamos, pero hay que reconocer que tiene mérito que después de más de 30 años y sin haber llegado al estatus de popularidad que tienen hoy en día muchos de los de su quinta, siga teniendo ganas de seguir cantando sus canciones como el primer día. Siempre siendo fiel a sí mismo, tal y como proclama con el título de su último disco, “No cambies por nada” . Ese es el mensaje que en resumidas cuentas transmite Hilario, el de que a pesar de los constantes e inevitables cambios, conservemos siempre nuestra más pura esencia, siendo así fieles a nosotros mismos.
Una cita: La recordaba Hilario de tanto en tanto; “Cualquier tiempo pasado…sencillamente pasó”
Un dato curioso: Me entero ahora leyendo su biografía con detenimiento, que Hilario es el autor de la canción de David el Gnomo. Ya sé que este hombre tiene infinidad de canciones, y que en teoría no es una canción representativa de su carrera musical, pero nadie podrá negar que no es representativa para los que vimos la serie de dibujos animados allá por el 86. ¿¿quién es capaz de decir que no conoce la canción??
Un post: Los cuatro luceros de Hilario Camacho
Una canción: En la portada de su página web tienen subido un vídeo animado de la canción “No hay nada que hacer”.
6 comentarios
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Agosto 27th, 2006 @
Una pena, la verdad. Bonita y sincera crónica la que nos has rescatado.
Y por cierto, desconocía el dato de “David el Gnomo”… que cosas!!!
Un abrazote!
Agosto 27th, 2006 @
después de leerte cualquiera diría que se suicidó.
En el -exiguo- artículo de la wikipedia se menciona este artículo del obituario de El Mundo: http://www.elmundo.es/elmundo/2006/08/17/obituarios/1155809501.html
De las causas de su muerte no se dice nada pero parecía tener cosas que hacer.
Yo recibí la noticia a través de un blog (http://zifra.blogalia.com).
Agosto 27th, 2006 @
Pues sí, una pena Víctor. Y lo de David el Gnomo..de las cosas que se entera uno eh? la de veces que me cantaron la cancioncita con la cosa de llamarme como el gnomo médico cagüen la mar..
Leerox, es que muchos de les medios apuntan la hipotesis del suicidio a raíz de un comentario de Santiago Alcanda, que por lo visto fue malinterpretado. No sé de qué murió, pero no deja de ser raro que no hayan querido que saliera a la luz el verdadero motivo de su muerte. En fin..
He leído el post de Zifra y tiene razón, demasiado tristes sus canciones, evocan demasiados recuerdos. Tal vez por eso no me acabaron de convencer sus canciones, porque eran tan tristes, tan nostálgicas.. no sé.
Agosto 28th, 2006 @
sí, la presencia de una nota es una referencia muy clara. Tb he leído por ahí que estaba pasando una depresión. Blanco y en botella…? no tengo ni idea de qué puede ser
Rememorando ‘Tristeza de Amor’… es una canción que me genera melancolía (y no por la serie), pero él la cantaba con más tristeza que melancolía. Y leyendo la letra añadiría además desengaño generalizado. Todo esto en conjunto forma un cóctel peligroso. Tb he leído que colaboró con Cucharada (http://www.rojoynegro.info/2004/article.php3?id_article=10795).
Para mi deshonra he de decir que incluso creía que era cubano (supongo que por el nombre), y que no me ha llegado casi nada suyo. Ahora que sale el disco en setiembre veré si puedo escucharle algo.
Agosto 29th, 2006 @
Pues sí, leroox, me parece que al igual que Enrique Urquijo, regodearse demasiado en sus canciones tristes y dolorosas, acaba pasando factura. Tristeza de amor es buena prueba de ello.
Leí la página donde dejas la dirección (si no hubieses puestos los parentesis y el punto final se habría creado un vínculo automáticamente) La canción que Cucharada tocaba del repertorio de Hilario Camacho es El peso del mundo, por lo que he podido leer. La verdad es que le iba a los Cucharada, has escuchado la original de Hilario?. Es bastante rockera, la incluyeron en la peli “Eres mi héroe”.
Que buena la canción “Subir subir” el tío era bueno..
Octubre 19th, 2006 @
Me he enterado está mañana, no tengo palabras, llevo todo el día pensando en él, aceptar que alguien como él se haya ido, que sabe llegar con su música y ternura al mismo centro de tu corazón y que de un hachazo te lo arrebaten, te deja un poco por los suelos. En fin.. mi querido Hilario, nos veremos en cielo. Un besote.