El Jergón

Delirios musicales y otras Milongas

Daniel Higiénico; Flipando en colores

Archivado en: Musicopatía, General — Abril 1, 2006 @

danielmanosarriba_011.jpg Hacía tiempo que no hacía una crónica de un concierto, en los últimos que estuve tampoco merecieron la pena como para escribir una, pero Daniel Higiénico se merece eso y mucho más. El pasado jueves día 30 fui a verle al Clap, casi arrastrándome porque estaba petadísimo del día que había tenido, pero es que si no iba era para matarme. Para llegar al Clap tan solo tengo que cruzar una calle, ¡tan solo una!, y diez euritos no son nada para el espectáculo músico-teatral que nos monta Daniel.

El concierto empezó veinte minutos más tarde de lo previsto y me temía lo peor, que fuéramos cuatro gatos los que fuéramos a verle, pero no, al final nos juntamos unos cuantos, no estuvo mal para ser un jueves. Daniel salió a escena con ganas de darle a la sin hueso. Nos contó sus problemas para aparcar en la zona de Barcelona donde vive, y sus experiencias con las multas, los correspondientes recursos y no sé cuantas cosas más, todo eso para presentar el tema con el que abriría el concierto, “Un ciudadano ejemplar”, un tango muy divertido. Después salieron a escena la banda, de los cuales reconocí entre ellos a Jordi Mena y Marià Roch, el guitarrista y el bajista de Jarabe de palo, éste último también tocó con los Sencillos hace ya un buen puñado de años y no sabía nada que estuvo tocando con los Dusminguet y con un grupo de flamenco-jazz llamado El clavel marchito. La banda se completaba con Miguel, un batería al que rápidamente el público bautizó como “Tamariz” por su sombrero de copa y otro guitarrista más que ahora no recuerdo su nombre. Y empezaron a tocar “El hombre del tiempo”, la canción que da título a su último disco, que por cierto, es muy bueno, como todo lo que hace este hombre. El concierto transcurrió tocando en su mayoría los temas de su último disco y algunos de sus anteriores discos.

Todo fue sobre ruedas, la banda sonaba de puta madre, metían caña cuando había que meterla y hacían ruiditos extraños cuando había que hacerlo, según tocase. Y Daniel trabajando el doble, cantando canciones con letras complicadas de recitar de memoria, tocando la guitarra e interpretando a la vez, haciendo mil y una muecas, mirando con ojos vivarachos de aquí para allá, haciendo aspavientos con las manos, restregándose por el suelo, lamiendo el palo del micrófono, disfrazándose entre canción y canción para representar diferentes papeles, todo un “chou” teatral digno de ver. Tocó también “El bar de moda”, una de mis preferidas, una rumbita de lo más fresca y pegadiza, o “El diablo en persona” un tema donde caracterizó en el mismísimo diablo al son de rock progresivo. Muy buena la caracterización y la música siniestra. Y es que más de una vez he estado escuchando una canción de Daniel Higiénico y no coscarme que se trata de él por su facilidad para cambiar de registros, toca todos los palos que le viene en gana, su estilo es algo inclasificable, aunque podría resumirse como un cantautor cachondo-comprometido, o a la inversa, tanto da.

Hace una semana o así me enteré de lo que le ocurrió con lo de la sala Sol de Madrid. Los programadores de la sala le cambiaron la fecha que tenía reservada hacía la tira de tiempo para dejar tocar a un grupo de punk-rock escocés de más tirón que él, en cuanto a taquillaje se refiere. Daniel puso el grito en el cielo sabiendo que no era la primera vez que le hacían algo parecido y esta vez no toleró que lo torearan y se fue a Madrid a colgar los carteles de su actuación en la conocida sala madrileña por toda la capital, él solo. Sus desventuras con esta injusticia son para leerlas en el diario que escribe desde su página web, daban ganas de ayudarle a pegar esos carteles y luego ir todos juntos allí a reventar el puto aforo si era lo que necesitaban los de la sala. Ahora me entero que al final todo se ha solucionado y este pasado 31 de marzo ha podido tocar en la sala Sol, en realidad el concierto en la sala Clap fue para calentar motores para el concierto en Madrid, y así nos lo contó el propio Daniel en medio del concierto, contándolo con toda la naturalidad del mundo. Se me olvidó decir que aunque lleve años escuchando sus canciones, cuando todavía estaba con La Quartet de baño band, el pasado jueves era la primera vez que lo veía en concierto, y espero que no sea la última. Porque aparte de hacer buena música, de acompañarse de buenos músicos, le pone ganas al asunto y lo da todo por el público, y eso se nota, haciéndote disfrutar hasta el final. El final fue apoteósico-sentimental, desempolvó uno de sus más famosos personajes con “la resurrección del hombre cucaracha”, una canción en la que se disfraza de hombre-cucaracha, con antenitas y todo, donde cuenta cómo acabaron los superhéroes. Y es que a la vez que te partes de risa con sus “perfomances” y sus letras, te lo pasas en grande con su música.

¿Qué se le puede pedir más? ¡Aupa Daniel!

danielcortadito1.jpg
Viendo a Daniel en esta foto me doy cuenta que el mundo podría dividirse entre dos tipos de personas; las que se toman el café o cortadito “con” (la cucharita) , o los que se lo toman “sin”. Adivinen a que grupo pertenezco yo..

No dejéis de visitar su web, fliparéis en colores con él.
www.danielhigienico.com

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