Muerte en Venecia
Luchino Visconti me tiene algo descolocado. Todavía no me ha quedado claro si era un depravado, un visionario aleccionador o simplemente un genio. Con todas las excentricidades que conlleva esto último. Todo esto viene a cuento porque hace poco he podido visionar otra de sus películas, “Muerte en Venecia”. La película me ha dejado con más preguntas que respuestas, con una sensación amarga y el descubrimiento de un actor que habla más con su cara y sus gestos que con las palabras. Me estoy refiriendo a Dirk Bogarde, el cuál también fue uno de los protagonistas de otra de las películas que he visto de Visconti, “La caída de los dioses”, agárrate con la películita, una metáfora sobre los viles métodos de los nazis para llegar al poder, para ello relata la caída del imperio de una de las familias más poderosas de Alemania.
Pero a lo que iba, he visto Muerte en Venecia y a pesar de ser “lenta”, de alargar el director unas escenas donde aparentemente no ocurre nada, donde sólo se limita a recrear el ir y venir de los adinerados turistas que pasean por la Venecia de principios de siglo, (creo) siglo XX hay que decir. El jodido Visconti te endosa escenas eternas en la que nadie habla de nada en concreto, sólo se oye el bullicio de la gente, los comensales comiendo, los camareros sirviendo, los músicos locales jodiendo… jodiendo un poco con sus cantinelas italianas entre los turistas. O escenas en la playa, con los bañistas y sus casetas, sus pamelas, sus hamacas..todas esos largos pasajes son los que se dedica a contemplar Gustav Aschenbach (Dirk Bogarde) un famoso compositor que llega a Venecia en busca de reposo. Visconti nos muestra a un observador observado, de alguna manera somos como el compañero silencioso del protagonista. El personaje de Aschenbach es el de un hombre obsesionado con la perfección, la belleza, el arte, un tipo de lo más reservado que, al llegar a Venecia, conoce a alguien que desatará su pasión secreta. Y hasta ahí puedo contar.
Lo que si que puedo añadir es que la banda sonora es de Gustav Mhaler y tiene pasajes realmente bonitos y la fotografía es fantástica. No he estado nunca en Venecia, pero viendo la película te entran ganas de irte pero ya a ver aquellos atardeceres paseando en góndola por aquellos canales. Aunque en la película también tratan un serio problema que tenían los venecianos a principios de siglo que acojona un poco, la verdad. De ahí viene lo del título de la película “Muerte en Venecia”. En resumidas cuentas, es un cine distinto al que estoy acostumbrado a ver, un cine muy personal, muy pasional, aunque en esta película se escondan aparentemente los sentimientos en bonitas estampas venecianas. Total, que me ha gustado, ahora tendría que ver otra de las películas más conocidas de Visconti, “El Gatopardo” con Burt Lancaster, aunque parezca mentira, todavía no la he visto.
Pensándolo bien, si hecho un vistazo a la sección “cinepatía” de este blog, veo que la mayoría de las películas que me da por comentar aquí son de hace años, no son películas que hayan estado en cartelera recientemente. Leí una vez que Tom Waits tiene la extraña costumbre de comprar discos que guarda por su casa sin escucharlos siquiera, a veces con el precinto y todo, para luego escucharlos años más tarde sabiendo que ya han dejado de ser novedad, evitando así ser influenciado por las opiniones del resto de la gente al escucharlos. Algo de eso me debe pasar con las películas, suelo ver las películas que nadie comenta ya, pudiéndome hacer una idea propia de lo que me parecen. ¿Se puede añadir esto como una nueva rareza?.
Pd: ¡Acabo de enterarme que uno de los últimos papeles que hizo Dirk Bogarde fue interpretar al mismísimo Roald Dahl!. Que alguien me lo confirme, ¿es cierto eso?.
10 comentarios »
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Febrero 5th, 2006 @
Estube leyendo tu primer blog durante toda la tarde, sin saber como llegué a él,creo que buscando sobre cosas de mi juventud,como la super por,por saber si aun existe y entender a las niñas de hoy (ya ves, la super opo tiene algo bueno,me trajo hasta aquí)cuando me di cuenta de que ese blog era muy viejo y venido saltando de blog en blog hasta aquí, es lo que tienen internet, nunca te pierdes. solo quería decirte,que me encanta como escribes,o como escribias,porque despues de leer tanto ya no veo y este lo dejo para otro dia,si es que es el definitivo y no tengo que seguir saltando!!!
Febrero 6th, 2006 @
No sé yo si el truco de Tom Waits funcionará de verdad: si el disco se convierte en un clásico, seguro que sigues oyendo hablar de él, y si no, ya tienes ese criterio
Tengo que ver las películas que citas. He leído «Muerte en Venecia» (por cierto, creo recordar que en la novela el protagonista no era músico) y «El Gatopardo». La primera no me gustó mucho y la segunda sí. Pero eso que cuentas de que la película es lenta me echa un poco para atrás: últimamente ando escaso de paciencia
Febrero 6th, 2006 @
Vaya, vaya, Visconti, eh? Uno de mis directores favoritos, aunque reconozco que la primera vez que vi La muerte en Venecia no me gustó en absoluto. Al cabo de los años la he vuelto a ver y la encontré fascinante; como El Gatopardo, una excelente película basada en una novela fabulosa… Y sí, son películas lentas: Visconti se recrea en el detalle, en el pormenor, aunque todo tiene su porqué. También lo es en cierta manera La caída de los dioses; o Confidencias, también con Lancaster. Y una lentísima (y larguísima): Ludwig, la recreación de la vida del monarca bávaro.
Febrero 8th, 2006 @
Tienes razón Guillermo, creo que en la novela no era músico, ya me di cuenta. Y sí la peli es un poco lenta, hay que ponerse a verla con ganas, pero merece la pena, por aquellas pequeñas cosas, como decía Serrat.
Pues sí Ferran, voy de intelectuals por la vida, jeje.. pero sí, tienes razón, a mí también me pareció al principio un soberano tostón, pero es lo que le digo a Guillermo, que tiene pequeños detalles, la interpretación gestual y introvertida de Dirk Bogarde, transmitir tal remolino de sentimientos sin mediar palabra es algo grandioso, y en la película lo hace. La del Gatopardo tengo que verla, la he visto a cachos pero sin meterme en la trama, a ver si hago un poder.. Ludwig es una de las que un día que tenga una tarde para mi solo, o en compañía, pero sin prisas vamos, me pondré a ver, tiene el dvd mi suministradora de pelis.
Ya le he dicho que me consiga todas las de Visconti como director y las de Dirk Bogarde como actor.
Chicos, se os echa de menos, hace siglos que no paso por vuestros blogs, esto de ir de prestado cansa, en fin..a cuidarse cinéfilos.
Febrero 9th, 2006 @
No puede ser que aún no hayas visitado Venecia… Yo almenos he estado unas cuatro veces, la mayoría de ellas de “turismo barato”. En la última, oincidiendo don una Bienal, ya en un hotel céntrico, recuerdo que fui justo después de las elecciones municipales y Manuel Mas me ofreció un sinfín de guías de la ciudad. En fin, me convertí en un cicerone de esos insaciables… Tienes que ir.
Febrero 12th, 2006 @
Si ya, Ramon, si no es por falta de ganas. Sólo hace falta proponérmelo y buscar la ocasión, y el dinero claro, que sin el amigo Don Dinero lo tenemos crudo..
Entonces casi me has contestado a la pregunta que formulo en mi último post. Me recomiendas Venecia entonces, no?. Tomo nota.
Febrero 19th, 2006 @
Pasaba por aquí, y sólo confirmarte que sí que Dick Bogarde hizo de Roald Dahl para una pelicula de televisón llamada “La historia de Patricia Nea”. Un saludo.
Febrero 20th, 2006 @
Muchísimas gracias por la información momo. Según me acabo de enterar, dicen que la película está bastante bien. A ver si puedo verla, me picó la curiosidad.
Saludos
Febrero 21st, 2006 @
Nada, espero que si la ves te guste , un saludo
Noviembre 10th, 2006 @
Hace años me leí el libro y la verdad es que me gustó mucho, la película no se puede comparar, pero me pasó como a tí que descubrí al sr.Bogarde y enseguida quise ver toito su repertorio, “e graannnde”, como diría una amiga italiana que tengo, jeeje.
Muy buen gusto si sr.