Mataró desde los tejados
Más de una vez he confesado mi debilidad por los tejados de los pueblos y ciudades, sus pequeñas terrazas privadas, viejas o nuevas, tanto da. Pequeños oasis en las alturas, más cerca del cielo que el resto de hormiguitas que nos movemos por las callejuelas. Hace unos días, en el trabajo, he vuelto a escaparme […]
