El tambor de hojalata

Hay películas que me han impactado de alguna manera u otra el día que las vi por primera vez. “Érase una vez América” es una de ellas. Creo que más que la violencia y lo dura que es la película, me impactó más ver a Robert De Niro clavarle su instrumento -mafioso por supuesto- por la retaguardia a una chica que salía en la película. Tremenda escena, y más si la ves tan de jovencito. Pero no quería hablar de Érase una vez América, sino de “El tambor de hojalata”, de Volker Schlöndorff, la adaptación cinematográfica de la novela más famosa de Günter Grass. Libro que no he leído pero que ahora tengo gran interés en hacerlo.
El tambor de hojalata la vi hace años, muchos años por la tele, la daban a las tantas. De entonces sólo tenía un vago recuerdo de ella. Recuerdo que salía un niño con ojos saltones y orejas de cerdito tocando un tambor de hojalata todo el tiempo. El niño gritaba tan agudo que podía romper los cristales. También recuerdo que su madre cada jueves iba al centro de Danzig , para verse con su amante, su primo Jan. Eso es lo que recordaba de la película. Ahora, al volver a verla en dvd, me he topado con una gran película, con grandes interpretaciones, pero que sobre todo destaca la extraordinaria interpretación de David Bennent, el niño que interpreta a Óscar, el niño del tambor de hojalata. El mismo que al cumplir tres años, viendo con una lucidez privilegiada las miseras de los adultos, decidió no crecer más de ahí en adelante, convirtiéndose así en una espécie de enano de mente y vicios propios de un adulto, atrapado en el cuerpo de un niño.

La historia la narra el propio Óscar, ambientada en la época en que los nazis subieron al poder, desencadenándose después la II Guerra Mundial y el ocaso de éste. Una de las escenas más surrealistas (en la película se mezclan fantasía y realidad con pasmosa facilidad), es la de cuando un pez gordo de los nazis llega a Danzig para dar un miting al pueblo. Al llegar el alto mandatario, todo está dispuesto, la orquesta toca una marcha militar triunfal para tal evento, marcando el ritmo del paso del desfile. En eso que Óscar presencia la escena, y empieza a tocar el tambor de hojalata a la vez que el resto de tamborileros, pero a su ritmo, cada vez más fuerte, consiguiendo así hacer perder el compás a la orquesta y a su vez el paso al nazi mientras desfila. Al final gracias a los redobles de tambor de Óscar, todos dejan sus posiciones militares y acaban bailando unos con otros un vals, con el monumental y evidente cabreo del organizador del evento. Una escena memorable. Surrealista pero memorable.
En la película muestran las miserias de la gente, la credulidad de las masas, la hipocresía de la gente. Uno de los personajes que más me gustó fue Markus, el tendero judío, el que le regalaba los tambores a Óscar, el cuál estaba perdidamente enamorado de su madre Agnes. Él (judío), su primo Jan (polaco) y su marido Alfred. Un triangulo amoroso del copón. Otra de las cosas que me chocaron, fueron esas escenas sexuales entre Óscar y María, la chica que llega a casa para ayudar con la tienda a Alfred. Que fuerte, que perversión. Viendo esas escenas, llegué a creer por un momento que David Bennent, el actor que daba vida al personaje de Óscar, realmente era un enano con cara aniñada. ¡Pero no!, para mi sorpresa resulta que era un niño, un niño de unos 11 u 12 años, con esa expresividad tan de adulto que, asusta. Definitivamente la película es dura. Tiene puntos bastante amargos, mezclados con destellos de los comportamientos que tenía gente en aquellos oscuros años. Es una película rara, pero que engancha de principio a fin.
Fotos de Legend, la película protagonizada por Tom Cruise en 1985, donde sale nuevamente David Bennent, más mayorcito, convertido en un duende del bosque. Curiosamente.
El aspecto que tiene hoy en día David Bennent, según google. Sigue teniendo cara de duende.
8 comentarios »
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Noviembre 5th, 2005 @
No he visto la peli, pero leí el libro hace muchos años. Recuerdo que me costó leerlo: debió de ser el primero que me llevó un mes en una época que los libros no me duraban una semana (¡qué tiempos!). Costó leerlo pero me gustó.
Noviembre 6th, 2005 @
Llevaba tiempo sin pasar por aquí –ups, muchos líos– y me encuentro con el cambio de imagen y el tambor de hojalata. La peli la vi hace años y me impresionó, aunque no podría decir que me gustase (quizá era demasiado joven).
La plantilla nueva (bueno, no sé cuanto tiempo llevas) es un poco más dura de leer, al menos en mi pantalla, letra oscura sobre fondo oscuro… Pero la imagen de cabecera es genial.
Noviembre 6th, 2005 @
Ops. ahora veo que no es fondo oscuro: es que tardó en cargar el crema del fondo, y se veían la letra bermeja sobre el fondo oscuro de los lados.
Noviembre 6th, 2005 @
La película es genial, me gustó mucho ya en su momento, y es que por Gunter Grass tengo una predilección especial desde hace muchos años, para mi es un referente excepcional en muchas cosas. Gracias por recordar película y escritor
Noviembre 6th, 2005 @
Pues merece la pena ver la peli Guillermo, desde luego no te deja indiferente. Y sí, leí por ahí que la novela de El tambor de hojalata era un poco difícil de leer, por lo visto por cambiar el autor constantemente la forma de narrar, ya sea en tiempo o al propio narrador, lleno de metáforas que tienes que masticar poco a poco para enterarte por donde van los tiros.
Hola MH, ya me parecía a mí que era raro que dijeras que se lee el blog con dificultad. Hombre, el anterior diseño era muy cómodo de leer, al menos a mi parecer, pero éste otro no está nada mal, aunque los textos estén demasiado estructuraditos. La película en cuestión no es que me apasionase, pero si que impresiona un poco sí, tal vez por algunas escenas que son algo crudas.
De nada kizz. Acabo de caer en la cuenta, dándole al run run sobre metáfora que hace Günter Grass de los cristales rotos que salen en la película cada vez que Óscar chillaba. Se refería a “la noche de los cristales rotos”, la noche en que los alemanes rompieron los escaparates de los negocios judíos y invadieron parte de la Polonia occidental. El inicio de la II Guerra Mundial.
Noviembre 8th, 2005 @
ah! Trauma! mis padres tenían la maldita costumbre de dejarme ver cualquier película de pequeña… ya te puedes imaginar lo que me impactó ver esta con unos 7 años! :-S
escenas-trauma:
la cabeza de caballo y las anguilas, los enanos, la madre comiendo pescado compulsivamente,las escenas con la chica, el niño, el niño el niño…
Aun me estremezco a recordar esta película. Tengpo que volver a verla ahora que soy un poco menos impresionable que a los 7 años.
También vi demasiado jovencita Erase una vez América, coincido con la escena que mencionas, pero tiene también unas cuantas…
(Papá, mamá ¿veis lo qué habeis hecho conmigo? jaja
Noviembre 9th, 2005 @
Es que la peli es muy fuerte Bandida.. ¡te pasó lo mismo que a mí!. Estoy bajándome la de Érase una vez América, más que nada para hacerle una nueva revisión ahora que estoy más centradito.
Bandida, ese nombre no se puede decir más que exclamándolo… ¡bandida!, seguido de algún cobardel!, o algo así.
No me hagas caso, Bandida, se me va.
Un saludito.
Octubre 23rd, 2006 @
definitivamente es una pelicula fuerte, la primera vez q la vi fue en mi curso de tecnologia audiovisual y wuau realmente t impacta las escenas q tien Oskar con Maria; mas bien ahora m han mandado hacer un analisis comparativo de esta peli con CINEMA PARADISO alguien podra ayudam por ahi?