El Jergón

Delirios musicales y otras Milongas

Hilario Camacho y sus cuatro luceros

Archivado en: Musicopatía, General — Septiembre 28, 2005 @

Hoy ha sido mi último día de trabajo. Me despidieron. Hacía tiempo que no me despedían, suelo ser yo el que fuerzo a que me despidan. Mañana será una mañana completa llena de papeleos, cobros y paseítos varios por la ciudad, a ver qué se cuece por ahí fuera.

Este mediodía estuve escuchando en el coche de mi compare a los Mártires del compás, una vez más. Esta gente llena muchos huecos, es como el comer, los necesito para poder hacer más llevaderos los días. Ahora mismo estoy escuchando “Tu hielo” , una canción dedicada a Bambino que dice cosas tan tremendas como:

Cuando de tu calor me acuerdo
me compro una barra de hielo
la abrazo como si fueras tú
pero tú te haces agua
y te vas corriendo,
y te vas corriendo…

Ay tú no me miras
ay tú no me amas
ay tú te me quedas dentro
como una puñalada…

También, pensando en qué canción colgar en el blog, pensé en “Inoxidable”, una tema también de los Mártires que tiene una introducción mágica a la guitarra, además de larguísima. Inoxidable es mi querer, el querer inoxidable.. canta Chico. Cambiando de tercio, pensé en poner “los cuatro luceros” el tema con el que se dio a conocer Hilario Camacho. Suena a canción de cantautor de los setenta, lo que és. Es bonita. Es curioso como los cantautores de entonces conseguían contar historias tan duras como como la que cuenta una canción de Hilario Camacho, “Cuerpo de ola”. A primera vista la letra parece un puñado de palabras bonitas, cuando en realidad lo que estaba contando es un caso de incesto de un padre a su hija. Tremenda historia, un tema prohíbidisimo para aquellos años, pero que envolviéndolo en sutiles matices consiguió cantarla sin que se la censuraran. Al final resulta bonita y todo a la hora de escucharla. Quién lo diría.

Hilario Camacho hecho un zagal.

Este hombre me cae simpático. Ya he comentado en más de una ocasión el descojone que tuve al verlo en un concierto en Hospitalet. Éramos cuatro gatos, todos muy fieles a la carrera del artista (menos yo, creo). Es uno de esos artistas que siguen cantando y componiendo después de tantos años, pero que están fuera de el gran negocio de las discográficas. También estuve pensando en poner alguna de 1o.000 maniacs, o “Homenatge a Teresa” de Ovidi Montllor, o alguna de mis preferidas (que no típicas) de los Beatles. Hasta pensé en poner una versión que hizo Josele Santiago (con los Enemigos) de una versión que hizo a su vez Emilio el moro, “Romance de Valentia”. Fijaros bien lo que he dicho, una versión de una versión, que en realidad son adaptaciones de la letra original. La canción que canta Josele es toda una historia, cuenta como un chavalillo salta la valla de una finca para ordeñar a una vaquita, por pura necesidad. ¡Menudo drama!. Merece la pena seguir la historia cantada.

Emilio el moro fue un cantaor que al ver que no podía competir con las grandes figuras del cante jondo de aquellos años, decidió coger su guitarra y dedicarse a parodiar las coplillas del momento (años 50), cambiándoles parte de la letra de forma que convertía los éxitos del momento en delirantes historias, un poco bizarras diría yo. Pero tenía su gracia. En el trabajo tenemos, teníamos debería decir, a un marroquí con nosotros al que le llamábamos Emilio por lo del cantante de coplillas. Por supuesto no se ofendía ni nada parecido, cantábamos las coplillas de Emilio el moro y hasta acabamos llamándonos Emilio entre nosotros.;

- ¡Oye Emilio ven pa acá!.
- De Emilio nada, Emilio, señor Emilio para usted…

Por guasa que no sea oye.

En fin, que cantando, cantando, decimos a unos adiós y espero que pronto pueda decir hola a otros.

Ahí va la canción elegida, es cortita, estará harta de cantarla Hilario Camacho, pero no deja de ser un clásico. Y si os quedáis con ganas de escuchar algunas de las mencionadas, ya sabéis..

Los cuatro Luceros - Escuchar

2 comentarios »

  1. kizz:

    Espero que no tardes en encontrar algo que te venga bien. Aunque por lo que comentamos, me parece que este despido ya casi lo debías estar deseando, no?
    En todo caso, suerte y que vaya bien :)

  2. burdon:

    Pues estás en lo cierto kizz, realmente estaba esperando el despido. Podría haber seguido allí si hubiera hecho fuerza, pero no se me da bien ser el lameculos de nadie. De momento ya tengo un remiendillo que empezaré este próximo lunes y el próximo trabajo ya se verá, no nos precipitaremos. :)

Redifusión RSS de los comentarios de la entrada. TrackBack URI

Deje un comentario

Saltos de línea y párrafo automáticos, la dirección de e-mail no se mostrará, HTML permitido: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>

(requerido)

(requerido)