Viejo catálogo de seres y estares
El último de la fila titulaba uno de sus discos como Nuevo pequeño catálogo de seres y estares. En mi caso sería viejo catálogo de seres y estares. Una serie de comportamientos que puedo tener ante situaciones diferentes. Igual puedo estar en un ambiente distendido e idílico y sentir en el fondo un regusto amargo, como puedo encontrarme en una situación límite, desquiciante para muchos, o desafortunado, pero que en mi caso me lo puedo tomar casi con filosofía Zen, sacándole hierro al asunto.
El último de la fila decía también en una de las canciones de ese mismo disco aquello de; “Si les miente la vida, se hacen parapetos con poemas”. Siendo consciente de mi escaso, por no decir nulo sentimiento poético, me conformo con inventarme historias, chistes infantiles o cucamonas intrascendentes. Todo para vacunarme de las malas vibraciones. Soy tan básico, tan poco profundo y recurrente que me basta con ponerme canciones de estribillos pegadizos, como parapetos eléctricos, mezclados entre gritos inconformistas e ideas pueriles, consumiendo un rock instántaneo, como el Nesquick. Por suerte la droga que elegí está al alcance de cualquiera, no provoca efectos secundarios importantes, salvo una ligera sordera si se abusa del volumen en los altavoces, y entre otras cosas, una visión distorsionada de la vida convertida en una gran canción.
Portada del Band on the run
Será que los líquidos espirituosos hicieron efecto anoche. O tal vez sea que por la noche todos los gatos son pardos o..que cojones, será que es domingo por la tarde y todo me parece inevitablemente asqueroso, previsible y contagioso. Todo ello me deja un sabor amargo e incomprensible, del cuál me estoy riendo desde ya, reconociendo abiertamente que puedo llegar a ser burdon, pero sin la “n”. Cualquier cosa menos ser un poeta plañidero. En momentos así me pongo el Band on the run de McCartney, tal vez uno de sus mejores discos de su época con los Wings. Let me roll it es una buena muestra de ello. Otra canción, que me gusta en especial es Wildlife de la primera época de los wings, cuando McCartney dejaba de lado sus canciones acarameladas para hacer un rock más oscuro e interesante, o al menos, diferente a lo habitual.
Dibujo al carboncillo de la portada del Band on the run. Aquí podés ver más réplicas de portadas de discos de MacCartney, Beatles y otros conocidos personajes.
Lo dicho, que cada loco con su tema, yo sigo con mis parapetos eléctricos, recordando una de las últimas canciones de Gabinete Caligari, antes de que Jaime Urrutia se embarcara en esa incomprensible pachanga pseudo rockera. Subid la música, el tema que da nombre al que fue el último disco de los Gabinete. Un buen disco. Subid, la múuusicaaa, que no la puedo escuchar, subid la músicaaa….
Escuchar Band on the run aquí.
Nota: ¿Dije ya que esto de la “drogaína” musical tiene sus efectos secundarios?.
2 comentarios »
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Septiembre 14th, 2005 @
por casualidad me comprè el dvd ‘back in the u.s.’ y las lagrimas se te salen al final cuando el mismo paul se pone a llorar cantando la emotiva ‘the long and winding road’, excelente nueva banda y repertorio, muy recomendable.
Septiembre 15th, 2005 @
uops, The long and winding road es muy emotiva alexis, no me extraña que se pusiera a llorar el propio Paul. Debería agenciarme ese dvd, últimamente ando algo despistado con los nuevos trabajos de McCartney. Espero con curiosidad poder escuchar su nuevo disco.