Cantando bajo la lluvia

Ayer volví a visionar el musical más grande de todos los tiempos, Cantando bajo la lluvia (1952). La película además de tener unos números músicales memorables como el de “Make a laugh” protagonizados por un inmenso, pletórico y acrobático cómico como Donald O’Connor, tiene momentos y números de todo tipo, románricos, frenéticos, cómicos… Por su parte, Gene Kelly está genial como apuesto bailarín. Siempre luciendo una amplia sonrisa, demostrando su poderío en sus números musicales. Gene Kelly sabía compaginar muy bien su papel de bailarín, galán y a la vez protagonizar escenas cómicas interpretando a Don Lockwood una estrella del cine mudo. Y es que Cantando bajo la lluvia además de ser una gran película musical, tiene argumento. La historia tiene como telón de fondo el momento en que los actores del cine mudo se pasan al sonoro, con todas las dificultades que eso conlleva cómo contratar los estudios de cine infinidad de profesores de dicciónn para sus estrellas. Es una sátira del mundo del cine de aquellos años, es en parte autobiográfica, es una historia de amor, un drama y una comedia a la vez. Por su parte Debbie Reynolds (la madre de la princesa Leia) está deliciosa en el papel de Kathy Selden, una joven aspirante a actriz. Debbie por aquel entonces tenía 19 años y Gene Kelly casi 40. Una de las curiosidades de su actuación fue que en la película dobla la voz a la estrella del cine mudo Lina Lamont (Jean Hagen) por tener una voz demasiado desagradable para el cine sonoro. Lo más curioso de todo esto es que en la realidad fue Jean Hagen quién dobló la voz de Kathy Selden puesto que el director pensaba que la dicción de Debbie no era lo suficientemente buena. Curiosa anécdota.

Pero la escena más recordada de la película y de todos los tiempos es el número musical que se marca Gene Kelly cantando bajo la lluvia. “Singin’ in the rain”. Cuentan que Kelly se presentó al rodaje con 40 grados de fiebre, pero aún así insistió en llevar a acabo la escena. La escena ya la conocemos todos. Don se despide de Kathy con un beso y se marcha paseando bajo la lluvia pletórico pensando en su amor. Todo le parece maravilloso, el agua, la noche… y venga chapoteos en los charcos, y venga saltitos de aquí para allá. Ese maravilloso sentimiento de querer a alguien y ser querido a su vez.
Quién iba a decir que detrás de aquella cara de aparente placidez, de aquellos movimientos ágiles y elegantes, se encontrara un actor que pudo perecer de pulmonía bajo aquel chaparrón artificial. No me diréis que nunca habéis tarareado el Singin´in the rain en algún momento. Si hasta Alex el protagonista de la Naranja mecánica la cantó en uno de sus momentos plácidos. Pateando a un escritor. Rarito que era el chico oye.
Aquí podéis ver una serie de escenas de la película, escuchar los números musicales de la película y visionar la famosa escena de Singin´in the rain, entre otras.
Y aquí quedo el enlace a las cuatro letrillas que le dediqué a otra gran película donde abordan el tema del paso del cine mudo al sonoro. El crepúsculo de los dioses.
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