Dejad que las moscas vengan a mí
Llevo unos días con la mosca detrás de la oreja, y lo digo literalmente. Parece ser que al subir las temperaturas las moscas no saben que hacer con su vida y no tienen otra cosa que dedicarse a molestar al primer pringado que se le presente. Pues servidor debe ser el rey de los pringados porque no paran de atosigarme. Se me pasean por delante de mis narices, por mi hombro, por mi espalda… se ganan a pulso la expresión que, gracias a ellas hemos acuñado. Son unas putas moscas cojoneras.
Y digo yo, si Dios todo poderoso nos puso dos orejas para que escucháramos en stereo, dos ojos para hacer chiribitas a lo Marujita Díaz, y una nariz con dos orificios, (ahí lo bordó, si falla un orificio que al menos te quede otro, no vaya ser que te ahogues por el camino). ¿Por qué Dios no nos proporcionó un espanta moscas??. Porque no me vale con espantarlas a manotazos, yo tengo cosas más importantes que hacer que ir espantando moscas a manotazos. Fijaros en la vacas, ellas en ese aspecto son perfectas, utilizan su rabo como espantamoscas, gracias a su rabo pueden seguir pastando como si tal cosa. ¡Yo quiero un rabo!. Bueno, tener ya tengo, pero me refiero a uno que salga justo antes de que la espalda pierda su nombre. Con lo que fardaría yo con mi rabo, haciendo filigranas en el aire, saludando con él a alguien mientras leo un libro, sacando el polvo de las estanterías…

O si no fuese posible tal maravilla, que me hiciera un apaño y alargara mi otro rabo, (con perdón) como el de una escultura Azteca que vi una vez en la Expo 92. La escultura era la de un guerrero que lucía su largo rabo enroscado por todo su cuerpo, como si de una serpiente se tratase. Estoy seguro que Dios en su día nos proporcionó ese rab…, ese don, (a las pruebas me remito) sabiendo de antemano (que para eso es Dios, padre de todas las criaturas) que las moscas nos incordiarían. Pero me juego toda mi colección de cromos de Cañita Brava, que por algún motivo Dios nos castigó y nos la redujo hasta nuestro tamaño actual.
En fin, paciencia, relax…dejad que las moscas vengan a mi.
1 comentario »
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Mayo 3rd, 2007 @
Ummm…las moscas son esos seres que evitan que nuestra alma obre. Como dijo Augusto Monterroso son Eumenides, Erinias. Pero lo sorprendete de ellas es que solo viven de la mierda. Ja