Time out
Hoy mientras escucho el Take five de Brubeck, me siento como el hamster que no para de corretear en la rueda de su jaula sin lograr avanzar ni un solo paso. Como Clint Eastwood dando esos interminables paseos en el patio de la fuga de Alcatraz. Miro a la izquierda y veo el mismo parque de siempre, el que me veía hace años ir a clases de mecanografía, miro a mi derecha y veo una botella de cerveza made in Frankfurt am main, una de esas de cebada. A primera vista todo sigue igual, todo está tal y como lo dejé. Pero no, todo cambia, al igual que Nueva Amsterdam pasó a llamarse Nueva York o las “fregonetas” pasaron a llamarse “monosvolumens”. La flecha más mortífera acaba convirtiéndose en una espinita casi, casi imperceptible. Los besos más apasionados junto a esos “ te quiero” pasan a ser un simple beso y un “no cambies nunca”.
Esas declaraciones desesperadas como el “quisiera ser tu abrigo pa andar contigo”, ese dime A, ese dime B. Ese vuelco al corazón, esa salivita tiene que ser mía, ese siempre contigo. Palabras que se las lleva el viento. Y así es como uno se encuentra paseando por las noches de luna llena cual jinete sin cabeza como en la leyenda de Sleepy Hollow, dejando la cabeza a un lado, haciendo y deshaciendo sin sentido alguno. Mi cabeza la dejo reposar los domingos, así, mientras mi cuerpo frega los platos, barre la cocina y ordena los cacharros, mi cabeza hace de las suyas y se entretiene a divagar frente a la pantallita.
Leí no hace mucho en un comentario que le hacían a Trapo ( y dale con trapo), donde le hacían una chica decía que encontraba la vida vacía porque se acababa, que era absurda. Como decían los Dusminguet en El sopetón, “Cambia la vida por ser vida” , así de simple.
El sopetón - Dusminguet
Volará más hierro que plumas en el cielo
como cambió tu deseo, cambiarán las langostas
cambiarán fronteras como campos de batalla
creyéndose un muro se convirtió en la playa
Y el agua es café y petróleo
y la música cambia el dolor
cambia que cambia la vida por ser vida
yo contigo me dejo morir un poco
Oh, mon petit amour
tu est mon trésor
Oh, mon petit amour
Ay, cariño algo cambiará
en nuestro mundo
pero yo quiero estar contigo
Mi corazón, de sopetón
el sopetón de mi corazón
En la galaxia “El ruido” se mueve el silencio
nunca estará quieto el cielo mientras cambian mis manos
cambiaron los campos por pisos
y con la luna tu vientre cambia de parecer
Y el agua es café y petróleo…
Escuchando el Greatest Hits de Dave Brubeck. ¡I like the jazz!
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